Inicialmente la fianza ascendía a un monto de 2.4 millones de dólares y cubría la siembra y cosecha de unas tres mil hectáreas de arroz en secano favorecido, de la Cooperativa de Producción Agricultores Unidos por la Producción Agropecuaria (COOPAUPROAMA).
Hector Mendieta, presidente del gremio, aseguró que el único atraso se debe a que ahora la zona sembrada sólo es de unas 1, 500 hectáreas.
"Ya han pasado más de 20 días y tenemos más de mil hectáreas sembradas, pero no tenemos idea cuando se iniciará el desembolso", agregó el productor.
En la actualidad la COOPAUPROAMA aglutina a unos 101 productores de diversos rubros.
Por su parte, Roberto Jiménez, ex gerente del ISA, manifestó que por cada hectárea sembrada el desembolso representa unos mil dólares, ya que en la actualidad representa la mitad de lo antes programado.
Jiménez estima que este paréntesis se debe a que el proyecto de los arroceros de Tonosí inició un poco tarde.
Además, añadió que los trabajos que efectúa tanto la banca privada en conjunto con el Instituto de Seguro Agropecuario son para apoyar a los pequeños productores que no cuentan con un historial crediticio para realizar sus proyectos.
El funcionario indicó que el otorgamiento de la fianza por parte del Banco Cusclatlán y el ISA se consideró positiva por la firma del contrato de compra-venta que había estableció la cooperativa con el Grupo Calesa.
Este Grupo se compone de ocho empresas cuyas actividades incluyen la producción, procesamiento y comercialización de la azúcar, arroz y camarón.
Tampoco reciben el beneplácito de ellos las que "no dan ni dicen dónde hay", "que tú sabes que gustan de ti pero andan remilgosas", "la que te calientan y te dejan con las ganas"..
Y qué decir de "las que se pintan las uñas cuando están comiendo" (ese olor los marea), o las que "se maquillan en el carro", "son descuidadas o desaseadas", "malgastan el dinero", "hablan hasta por los codos", les da gana de ir al baño en lugares que no hay baño, "te celan hasta con tu sombra".
Todos les huyen a las perequeras, desaseadas y las que se lo pasan comparandolos con el ex.
Imperdonable es que te metan a la suegra en la casa. Peor que ésta se mude contigo. Así le pasó a Félix García.
"Que se pongan bravas cuando les criticas que otra vez cocinaron lo mismo. Una mujer debe saber por lo menos cocinar", opinó un señor de 67 años que no quiso decir su nombre.
Que no atiendan bien a los niños.
Si de mamá se trata, que los sobreprotejan, que anden adelantándose a los acontecimientos o que les estén diciendo qué hacer y qué no hacer pone de mal humor a algunos hijos.
Tampoco es bien visto por los hombres el que su mujer o pareja les ande revisando los pantalones y billeteras.
Las que hablan y hablan y no aterrizan los marean.