La poca rentabilidad y altos costos en los insumos agrícolas siguen empujando a los productores a dejar sus actividades.
Este año, los arroceros estiman una reducción de 10 mil hectáreas sembradas, ya que el precio de los insumos que se usan para este sector se incrementó un 25%.
El panorama que vislumbran para el 2012 no cambia y los pronósticos arrojan que se dejarían de sembrar otras 10 mil hectáreas de arroz por factores climáticos y económicos.
Los arroceros han llegado a la conclusión de que es mejor reubicarse en otras actividades más rentables y con mayor facilidad para comercializar.
Entre las que destacan la siembra de maíz, caña de azúcar y palma aceitera.
Los productores han denunciado que están cansados de esperar una organización para el sector agropecuario, que los cultivos se tengan que vender a bajos precios y que, además, se pretenda que resuelvan el problema de la canasta de alimentos.
Actividad en picada.
La decaída en las hectáreas que año tras año se han estado sembrando en el país es evidente y las estadísticas oficiales dan fe de ello.
En el 2004, en Panamá se sembraron 130 mil hectáreas de arroz; en el 2005 pasó a 109 mil hectáreas; luego en el 2006 se sembraron 112 mil hectáreas.
Mientras, para el 2007 se registraron 105 mil hectáreas; para el 2008 fueron 114 mil hectáreas de arroz; en el 2009 se sembraron 111 mil hectáreas y finalmente en el 2010 se cultivaron unas 74,400 hectáreas del grano.
Esto indica, según los cálculos , que del 2008 al 2010 se dejaron de sembrar a nivel nacional cerca de 39 mil hectáreas de arroz.
No obstante, la cosecha se ha mantenido cerca de los 6 millones de quintales de arroz.
En Panamá el consumo anual del grano es de 7.5 millones de quintales. Situación que ha conllevado, en los últimos años, a que se realicen importaciones de uno y dos millones de quintales de arroz, procedentes, principalmente de Estados Unidos.
Precios de venta.
De acuerdo con los agricultores, los costos de producción por hectárea de arroz ronda los 2200 dólares, lo que no es cónsono con los $21.25 que les están pagando por el quintal de arroz húmedo en campo.
El quintal de arroz pilado lo venden en $43 y el de cáscara en $18.
Alexander Araúz, arrocero de la provincia de Chiriquí, indicó que esta situación es preocupante, porque resulta que desde que el arroz sale del campo hasta que llega a las manos del consumidor, significa una ganancia de $10 al intermediario.
Destacó que esta es una crisis que no solo sufren los arroceros, sino los ganaderos con los bajos precios y el exceso de carne, las pérdidas que han sufrido los cebolleros y las pérdidas por años de papas.
Emilio Kieswetter, ministro de Desarrollo Agropecuario, manifestó recientemente que una idea que ayudaría a incentivar la siembra es que por cada hectárea nueva de arroz se le otorgue un incentivo económico al productor.
Sin embargo, esto es una propuesta, ya que no existe un presupuesto destinado para ello.
Lo que sí es un hecho es la importación, una vez culmine el inventario de siembra y cosecha de arroz a finales de enero de 2012, de un contingente por desabastecimiento que podría ser de un millón 200 mil quintales. Según estimaciones del MIDA, este año podría cerrar con una siembra de 65 mil hectáreas de arroz, puesto que aún faltan 11 mil hectáreas de arroz en riego.