Pocos consumidores de arroz saben que el arroz importado por Rice Company ya había sido fumigado en Estados Unidos con un poderoso químico( Fosfuro de aluminio) y en Panamá volvió a ser tratado con Bromuro de Metilo.
La entrada al mercado de un arroz que fue fumigado en Panamá por Cuarentena Agropecuaria con Bromuro de metilo y con Fosfuro de aluminio por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), por esta doble fumigación ha dejado inquietud en expertos en ciencias agropecuarias y fitopatólogos, quienes consideran que el arroz no debió ingresar al país. Asimismo estos expertos consultados por El Panamá América consideran que debido a que las condiciones climáticas y las dos fumigaciones a la que estuvo sujeta podrían dejar en el producto final del arroz tal como se vende al público, residuos y bacterias perjudiciales.
El ingeniero agrónomo y doctor en ciencias agropecuarias, José Espinoza, dijo que las condiciones climáticas en Panamá y las fumigaciones a las que estuvo expuesta los productos se constituyen en una oportunidad para que se desarrollen patógenos. Subrayó que por encima de los intereses económicos deben primar las condiciones fitosanitarias y de salud. Afirmó que ambos productos fumigados, después de pasar por el pilado en los molinos, dejan un olor característico en el arroz.
Especificó que el punto no es si se fumigó bien o mal el arroz sino cuáles serán las consecuencias de ello, al utilizar químicos contaminantes como el Bromuro de metilo. Espinoza agregó a El Panamá América que buscarle alternativas posteriores al uso del Bromuro de metilo , es sencillamente "violar" la reglamentación en mención existente y el principio legal constituyente.
Los 113,000 quintales de arroz en cáscara importados por la empresa Rice Company fueron fumigados en Roseville, California, antes de salir rumbo a Panamá, según consta en el certificado fitosanitario del USDA con 60% de Fosfuro de aluminio. Los fumigantes de Fosfuro desprenden el gas tóxico fosfina (PH3) cuando entran en contacto con la humedad en el aire y cuando es inhalado puede reaccionar con la humedad en los pulmones para formar ácido fosfórico, que puede causar ampollas y edema, a quienes no cuentan con la debida protección técnica.
Para el doctor en Ciencias Agropecuarias Espinoza, con esta importación "cualquier persona puede traer lo que quiera a Panamá y después de un tratamiento determinado puede decir que está bien". Es probable que el arroz haya salido sin hongo, pero producto de las condiciones ambientales en el embarque y el clima húmedo de Panamá, se hayan presentado condiciones ambientales para el crecimiento bacteriano, sustentó Espinoza.
"Mi pregunta es, qué hubiera hecho Estados Unidos, si se hubiera presentado una situación contraria, donde se conoce en mucho de los productos locales han sido rechazados en otros países por problemas de especificaciones de rubro", acotó el agrónomo.
Por otro lado, el fitopatólogo y consultor ambiental, Eduardo Esquivel, discrepó con el certificado fitosanitario del USDA, asegurando que, a pesar de ser una enfermedad no cuarentenaria, el mismo, debió haber tenido por lo menos la constancia de que el arroz en cáscara estaba contaminado con el hongo Tilletia barclayana.
El fitopatólogo expresó que si el arroz fue tratado de la forma correcta tanto en Estados Unidos y Panamá, mediante procedimientos técnicos en fumigación, el fosfuro de aluminio no debe afectar a la salud humana el consumo del arroz.
Sin embargo, el problema estriba en que el fosfuro de aluminio en Estados Unidos, no haya recibido el tiempo estipulado al aire libre para que este gas salga. En cuanto al Bromuro de metilo, dijo que existen más posibilidades de su presencia en residuos en el arroz, ya que el bromo es un metal que tienda a acumularse en este grano.
En este sentido, el experto recomendó que se realizaran análisis de residuos del grano para estar seguros de que se verifiquen niveles de mínimos de tolerancia residual de 0.1 miligramo de bromuro por kilogramo de peso, establecidos mediante una tabla de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
"Entiendo que el bromuro de metilo tiene una residualidad después de aplicada de doce días, que después va a la capa de ozono", detalló Esquivel. Incluso, insistió el fitopatólogo, existen análisis del aire para detectar el Bromuro de metilo. Desconozco cómo se realizó el proceso de trabajo de fumigación en la embarcación, pero tenía que dejarse al aire libre por lo menos tres días mientras que llegan al proceso de empaque, acotó.
"Lo cierto es que el Ministerio de Salud es responsable de hacer el análisis de residuos de Bromuro de metilo, ya que en Panamá cuenta con los equipos", dijo el fitopatólogo. En este sentido, El Panamá América contactó al Director General de Salud, Esteban Morales, quien señaló que no haría comentarios por considerar que todo estaba dicho en el comunicado del ministerio, desechando hacer declaraciones.
El director encargado de Cuarentena Agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Guillermo Vargas, informó que el certificado fitosanitario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) no contemplaba exámenes para Tilletia barclayana porque es una enfermedad no cuarentenaria para ambos países, ya que ambos la tienen en sus parcelas de cultivo.
"No es una enfermedad cuarentenaria para ambos países y que no está dentro de la lista 1 (enfermedades no detectadas en Panamá) y donde se aplicó los análisis necesarios que detectaron una alto porcentaje del hongo", señaló Vargas.
En este sentido, Vargas reconoció que "quizás hubo un error de no hacer la inspección en origen", donde no se esperó que se presentaría una incidencia alta al Tilletia barclayana. Posterior a este incidente, la Dirección de Cuarentena Agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Panamá ha establecido un tope máximo de incidencia de un 5% de Tilletia en las importaciones de arroz.
Panamá, agregó Vargas, se acogió a las normas establecidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC), ya que se cumplió con las normas y procedimientos cuarentenarios inmersos dentro de este organismo. "Si Panamá hubiera devuelto al país de origen el producto o incinerado la carga, si estuviéramos incumpliendo los acuerdos de la OMC", puntualizó. Otra alternativa para el manejo del arroz, era que los catorce molinos que adquirieron el producto se comprometieran, a incinerar la cáscara del grano que es la verdadera portadora del hongo.
Vargas aseguró que la aplicación de fosfato de aluminio al arroz no afecta a la salud humana, ya que es un tratamiento que generalmente se está enfocando para la erradicación de insectos.Es decir, este producto no le hace efecto necesario para acabar con el hongo Tilletia barclayana. Además de estos, se constató en la bodega de la embarcación Faial, que el producto fue fumigado en el país de origen.
Abordado sobre por qué no se hizo el examen en Estados Unidos para Tilletia barclayana, el director encargado de Cuarentena Agropecuaria del MIDA, sustentó que el hongo no es de tipo cuarentenario, es decir, el hongo está disperso tanto en el país de origen como en Panamá.
Añadió que por esta razón no se especificó claramente en el requisito fitosanitario. En el caso de Panamá, este hongo está reportado cono bajos niveles de infección en campo de acuerdo con muestreos efectuados en diferentes silos de las provincias en 1997.
En este sentido, los análisis de micología efectuados en el laboratorio de diagnostico fitosanitario, indican que las muestras tomadas del barco Faial estaban en un promedio de 15.4% de incidencia en unan muestra de 1,000 granos.
El informe de la Dirección de Salud Vegetal, destacó que como medida de reducción de riesgo para el patrimonio fitosanitario se tenía que aplicar el fungicida fumigante Bromuro de metilo a la bodega que contenía el grano. La Dirección de Salud Vegetal del MIDA, aseguró que el uso de Bromuro de metilo no presenta efecto residual en el arroz tratado, y que puede ser consumido sin ningún tipo de peligro para la salud humana.
En tanto, el director encargado de Cuarentena Agropecuaria, adelantó que para la próxima importación del contingente extraordinario de 500,000 quintales de arroz que se subastará en la BAISA y que es procedente de Estados Unidos, Panamá realizará una inspección y muestreo de origen con autoridades de Cuarentena y Salud Vegetal y el USDA.
El funcionario declaró que este arroz que dependerá de quién se lo gane en la BAISA, tendrá el compromiso de pagar a dos técnicos del MIDA para ir a tomar los análisis en los laboratorios del país y verificar que se ajusten a los parámetros establecidos por Panamá.
Agregó que el proceso rutinario de la embarcación fue cruzar del Atlántico con destino a Puerto Balboa en el Pacífico, donde Cuarentena tomó la primera muestra en Colón con el fin de agilizar los resultados de laboratorios mientras continuaba su tránsito por el Canal.
El barco Faial transitó estuvo en espera cinco días, donde en los resultados iniciales, se presentaron resultados de incidencias del 18% positiva a Tilletia barclayana para una cantidad total de 113,000 quintales. "De esta cantidad de 113,000 de arroz en cáscara se toma un 2% de varias muestras compuestas, que son juntadas y enviadas a un laboratorio para su análisis", sustentó el director encargado de Cuarentena Agropecuaria del MIDA.
Mientras que Luis Quintero, representante de Rice Company en Panamá, manifestó que los términos para uso del Bromuro de metilo entraron después de los resultados de la segunda muestra que aún no se les ha notificado oficialmente.
Quintero afirmó que Cuarentena Agropecuaria le informó que fumigarían con Bromuro de metilo los 113,000 quintales, postura que fue rechazada por Rice Company. Abordado sobre cómo de explica la llegada del hongo al producto, Quintero explicó que el mecanismo de muestreo es sistemático, en la cual, de cada 100 toneladas se seca una muestra representativa de la bodega.
Mientras que Liborio García-Correa, abogado de la empresa Rice Company, afirmó que esta enfermedad no es cuarentenaria en Panamá, donde hay un porcentaje de tolerancia del hongo que está en 15%, por lo que de sobrepasar estos niveles, debe ser tratado. "Las opciones de Panamá de regresarlo y destruirlo no la tiene", agregó García-Correa.
Sobre si fue correcto que las autoridades panameñas utilizaran Bromuro de metilo, el abogado afirmó que no fue correcto utilizar este producto puesto que "nos está perjudicando como empresa y el rubro ya venía fumigado por Estados Unidos por un producto menos dañino para la capa de ozono".