Programación
- Este año, la Dirección de Exportaciones ha considerado nuevamente la participación de artesanos en las ferias internacionales de New York, Madrid y en países vecinos como Costa Rica.
- Ambos eventos se realizan dos veces al año. La participación de los artesanos se programa en los meses de septiembre, para que también tengan la oportunidad de participar de las ferias nacionales.
- Otros de los sitios con los que el Mici está realizando enlaces feriales es con el continente asiático que representaría otro mercado para las artesanías nacionales.
Iker Casillas, Sergio Ramos, David Villa, grandes figuras del fútbol, pueden dar fe de que en Panamá hay talento en la elaboración de trabajos manuales.
Hoy en una de las recámaras o sala de estas reconocidas figuras se encuentra un cuadro de molas con el sello “Artes de mi Panamá”, creaciones propias de una dama del Valle de Tonosí. El obsequio lo recibieron los jugadores de la Liga española el pasado 13 de noviembre como recuerdo de su visita a Panamá.
Y es que algunas artesanías panameñas, como las molas, son vistas como una exquisitez con sello de exportación.
En esa gama de productos también se encuentran objetos como plumas pintadas, bolígrafos de madera, pareos pintados en tela de seda y otras creaciones nacionales que están recorriendo el mundo. Los delicados trabajos que realizan manos panameñas han encontrado un nicho no solo en las más de 35 ferias que se realizan a nivel nacional, sino que también se exhiben en las más renombradas ferias internacionales.
En el año 2011, veinte panameños asistieron a ferias internacionales, y en 2012 otros doce demostraron la calidad de su arte en ciudades como New York y Madrid, promoviendo al país no solo con clásicas artesanías, sino con nuevas creaciones, pero guardando la esencia de la cultura panameña.
Eleida Espino, una dama del Valle de Tonosí, se inició en estas artes tras sufrir un accidente en Estados Unidos que la dejó lisiada. Al verse casi impotente, pero con ganas de laborar, la animaron a trabajar con piezas de molas y desde ese noviembre de 2005 “no ha parado”, pues además confecciona carteras, pareos, paraguas, entre otros artículos.
Eleida es la mente creativa y junto a ella ocho familias gunas obtienen ingresos económicos. La artesana también compra a los indígenas en Tolé las famosas chaquiras que luego son montadas como piezas de carteras hechas a mano.
Los artículos con el sello “Artes de mi Panamá” llegaron al extranjero en septiembre de 2011, cuando participó de una feria en Madrid, donde cerró negocios con tres clientes y cada uno le solicitó 100 plumas de aves pintadas, artículo que también está dentro de sus promociones y que trabaja en conjunto con un artesano del área de La Pintada, en la provincia de Coclé.
Según comentó Eleida Espino, sus cuadros, cuyos precios van desde los $30 hasta los $80, han llegado hasta el Mediterráneo y poco a poco ha logrado sumar clientes.
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Para Eda y Carlos, una pareja de ambientalistas, la vida les cambió desde 2009. Ahora no solo deben cumplir con el rol de padres y con las consultorías que realizan en materia ambiental, pues también deben cumplir con los clientes que solicitan pedidos de cuadros pintados en tela de seda, artículos que han llegado a nivel internacional.
Su pequeña empresa y taller Silk Art Souvenirs está ubicada en su propia casa, ahí los esposos Copri pintan diseños que guardan la historia de lo que es Panamá, las creaciones han llegado a sitios como Estados Unidos, Honduras y Alemania.
Los cuadros pintados en seda llegaron a promocionarse en el evento de New York Internacional Gift en 2011. Según Eda, la técnica de pintar en seda la adquirió de un artista mexicano y por medio de una tutoría vía internet. Lo más difícil en un principio fue encontrar el material para pintar sus cuadros, es decir la tela de seda, pues en Panamá no se produce. Después de consultas y búsqueda encontró un proveedor, LIVINGSTONS, S.A., y cuando este no se las puede proporcionar, se hacen los pedidos vía internet a Estados Unidos.
Pintar un cuadro dependiendo de la complejidad les representa a los esposos Copri una inversión solo en materiales de unos 70 a 80 dólares; y en tiempo, el proceso de pintar, secar, lavar, planchar y enmarcar está entre los siete y diez días. Los artículos son ofrecidos a los clientes entre los 300 y 500 dólares, dependiendo del tamaño de la obra.
Pero más allá de vender sus artículos, la señora Copri explicó que cada uno de sus cuadros son piezas pintadas que representan a Panamá, por ello el cliente no solo se lleva una obra de arte, sino la historia de lo que representa, ya que en cada obra se inserta de forma impresa lo que representa la pintura.
A nivel nacional, los esposos Copri colocan sus artículos en la empresa Reprosa, la cual les realiza pedidos como separadores de libros, cuadros pequeños, todo pintado sobre tela de seda.
Aunque las historias de Eleida y los Copri son distintas, guardan algo en común: creatividad, pasión y perseverancia; tres pilares básicos para un artesano.
En el país de 2009 hasta finales de 2012 se mantiene un registro de más de 11 mil artesanos inscritos en la Dirección Nacional de Artesanías, del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici).