El máximo responsable de UniCredito Italiano SpA, Alessandro Profumo, dice que los bancos italianos desconocían la verdadera situación financiera de Parmalat Finanziaria SpA antes de que la compañía láctea se presentara en quiebra en diciembre.
Profumo, que encabeza el segundo banco de crédito italiano, es el primer ejecutivo bancario que atestigua en el parlamento hoy sobre hasta qué punto los bancos explicaron los riesgos de la deuda de Parmalat a los inversores. Ejecutivos de Banca Intesa SpA, Sanpaolo IMI SpA y Capitalia SpA también serán escuchados. Asociaciones de consumidores como Adusbef sostienen que los bancos vendieron algunos bonos para transferir el riesgo de Parmalat a los clientes y dicen que es imposible que ellos no estuvieran enterados de los problemas financieros de la compañía.
``No es verdad que no podíamos desconocerlos", les dijo Profumo a los miembros del parlamento en la audiencia ante la comisión bicameral de finanzas que se reunió en Roma.
Parmalat quebró en diciembre tras admitir que una cuenta bancaria de $4,900 millones no existía. Unos 85,000 pequeños inversores compraron el grueso de los bonos de la compañía por valor de 1,900 millones de euros ($2,400 millones), vendidos en Italia por bancos italianos.
Parmalat tenía depósitos en efectivo en sucursales de UniCredito, uno de los factores que llevó al banco de crédito a creer que la empresa era financieramente sólida, atestiguó Profumo.
``La compañía siempre tuvo una significativa liquidez con nosotros", dijo. Ese fue un ``elemento tranquilizador". ``El deber de efectuar un doble control de las cuentas era de otros", dijo Profumo.
Dos ejecutivos de una ex filial italiana de Grant Thornton encargados de supervisar las cuentas de algunas de las compañías extranjeras de Parmalat fueron detenidos como parte de la investigación sobre el colapso de la empresa láctea.