Panamá no será alcanzado por las palabras de Dominique Strauss-Kahn, presidente del Fondo Monetario Internacional (FMI), que abogó por "reaccionar con dinamita" contra los paraísos fiscales y despedir a los dirigentes de los bancos que hayan hecho "mal su trabajo".
Mario De Diego, vicepresidente de la Asociación Bancaria de Panamá, indicó que el gerente general del FMI, así como otras organizaciones y autoridades de países desarrollados están simplemente tratando de "zafarse" y "desligarse" de sus culpas.
Explicó que la crisis financiera global no tiene nada que ver con paraísos fiscales, aparte del hecho de que como hemos manifestado tanto el sector privado como a gobiernos nacionales, Panamá no es un paraíso fiscal.
Eduardo Morgan, ex embajador de Panamá en Washington, indicó que Panamá no es ni nunca ha sido paraíso fiscal. No tenemos leyes fiscales que descriminen entre nacionales y extranjeros como es el caso de EE.UU. y algunas colonias de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que si lo son.
Morgan señaló que Panamá es un verdadero centro financiero internacional muy serio y responsable con controles regulatorios al nivel de los mejores.