Panamá por ser centro de negocios del continente y sus buenas comunicaciones marítimas es sin duda, una de las ciudades favoritas para ser la sede permanente del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Sin embargo, factores de estrategia internacional podrían arrebatar las posibilidades de obtener la sede de este organismo.
El exembajador de Panamá en Estados Unidos , Eduardo Morgan Jr; que ejerciera este cargo durante el período de 1994-1999 es uno de los creyentes que el no haber entablado relaciones diplomáticas con la República de China Popular podría incidir en la candidatura y en el desarrollo del país.
China es casi la segunda potencia mundial económica y se está convirtiendo en un factor de equilibrio en el Oriente, pues es el país que más inversiones internacionales esta percibiendo.
En ese sentido, Morgan manifestó que uno de los pasos que deben dar las autoridades panameñas es lograr un acercamiento con el gobierno de China Popular.
La expansión de China en América Latina es un hecho y Panamá podría beneficiarse de esto por ser el sitio apropiado para el manejo de las relaciones con la región.
Sin embargo, en la competencia por obtener la sede una de las rivales fuertes de Panamá es Miami, y esta ciudad se está convirtiendo en el centro de China para sus negocios con Latinoamérica, según reportes recientes del Miami Herald.
Incluso, muchas empresas chinas importantes están abriendo oficinas en esa ciudad. Según el exembajador lo lógico sería que "ellos" (China Popular) pensarán en abrir sus representaciones en Latinoamérica, en la ciudad de Panamá la cual cuenta entre otras facilidades con una Zona Libre de Colón, los puertos y el "hub" aéreo de COPA, pero lo impide "la falta de relaciones diplomáticas con China".
Pero pese a estos obstáculos señaló que Panamá es la sede lógica del ALCA, pero esto se decidirá por la vía política, por eso es importante conseguir el apoyo de países claves en América Latina.
Entre estos mencionó la importancia del apoyo de Brasil, México, Chile y sobre todo, Estados Unidos. Incluso, consideró que la presidenta Mireya Moscoso debe utilizar las magníficas relaciones con el presidente de EU, George Bush para que éste en alguna medida neutralice la presión de la candidatura de Miami que el gobernador de Florida, Jeb Bush hace en visitas a países de Centroamérica.