Economía

Ataque furtivo del IRS sobre la economía


Investigador y especialista en política económica para Heritage Foundation y chairman de Centro Para La Libertad y Prosperidad (Center For Freedom and Prosperity).
Expositor en el foro de " Competitividad de los servicios de exportación panameños: amenazas y oportunidades" organizado por APEDE.
¿Cuál es la mayor amenaza que pesa sobre nuestra economía? ¿Será que las tasas de interés o los impuestos sobre la renta son muy altos? Que los norteamericanos ahorramos muy poco? Que los legisladores federales tienen talento para gastar los superávits presupuestarios? Todas éstas son buenas respuestas, pero la correcta bien podría ser el Servicio de Rentas Internas o "IRS". ¿Por qué? Porque el IRS tiene dos nuevos reglamentos que van a ahuyentar a muchos inversionistas extranjeros. Y los Estados Unidos se beneficia enormemente de las inversiones extranjeras.
En las dos últimas décadas, los Estados Unidos de América se han convertido en un imán para los ahorros e inversiones del mundo entero. Esto se debe en parte a que su economía de libre mercado recompensa a aquellos que buscan crear riqueza.
Pero también se debe a que los Estados Unidos es un paraíso fiscal. Los extranjeros que ponen sus capitales a trabajar en nuestro país pagan muy pocos impuestos, tanto al IRS como a cualquier otro gobierno.
Esta política de bajos impuestos ha producido enormes beneficios para nuestra economía. Los extranjeros tiene entre 7 y 10 trillones de dólares invertidos en los Estados Unidos, lo cual significa capital semilla para pequeñas empresas, capital de riesgo para nuevas empresas de alta tecnología y financiamiento para nuestro sector manufacturero. Quizás más importante aún sea el impulso que esta inversión ha dado a la productividad de los trabajadores y a sus salarios, aumentándolos a niveles nunca antes registrados.
Pero todo esto podría verse severamente perjudicado por los últimos reglamentos del IRS que, según los inversionistas extranjeros, podrían acarrear la pérdida de la confidencialidad financiera e impuestos más altos. Como consecuencia, es muy probable que ellos transfieran sus fondos a otros países. Y las opciones sobran. En una economía global competitiva, muchos son los que abrirían sus brazos a nuevas inversiones y con gusto aprovecharían un error cometido por nosotros mismos.
Pero, ¿qué exactamente ha hecho el IRS? El primer error ocurrió cuando la agencia puso en práctica los reglamentos sobre "Intermediarios Calificados" a principios de año. Mejor conocidos como los Reglamentos IC, estas reglas le exigen a las instituciones financieras del exterior que invierten los fondos de sus clientes en los Estados Unidos que revelen la identidad de los inversionistas individuales. El IRS alega que esto es necesario para prevenir que los contribuyentes norteamericanos inviertan en los Estados Unidas de manera anónima con fin de aprovechar el favorable régimen tributario del que gozan los inversionistas extranjeros.
Suena bien en teoría, pero en práctica probablemente no resultaría. Por un lado, es muy improbable que el IRS atrape a norteamericanos, tratando de evitar o evadir impuestos, no porque no los haya, sino porque no son tan ingenuos. Si un norteamericano tiene dinero en una cuenta offshore y está invirtiendo en los Estados Unidos, puede fácilmente evitar los Reglamentos IC desplazando sus inversiones hacia otros países. Nuestra economía perdería capitales y el IRS no obtendría dinero, o sea, sería una situación en que todos perderían.
Un problema aún mayor, sin embargo, es que los inversionistas de otros países desean proteger su privacidad. Por eso, estarían renuentes a invertir su dinero aquí si sus negocios financieros personales fueran escudriñados por los recaudadores de impuestos. Resultaría mucho más conveniente desplazar las inversiones hacia otro país que no tenga reglamentos tan intrusivos.
Los Reglamentos IC también plantean serias preocupaciones acerca de la soberanía nacional porque el IRS está obligando a las instituciones financieras extranjeras a servir de recaudadores de impuestos auxiliares. ¿Pero, cómo nos sentiríamos nosotros si otro país obligara a compañías estadounidenses a ayudarle a recaudar impuestos? Confío en que nos opondríamos, pero resultará cada vez más difícil resistir a este tipo de intrusión porque somos culpables de esta misma práctica.
Efectivamente, esto ya puede estar suscitándose. Como parte de los reglamentos de última hora emitidos por la administración Clinton, el IRS acaba de proponer que los bancos de los Estados Unidos divulguen los intereses que pagan a los cuentahabientes extranjeros. Este es el segundo doble golpe de la política del IRS contra los inversionistas extranjeros, y no queda duda de que la mayoría de éstos responderán retirando su dinero de los bancos norteamericanos.
Lo curioso es que el IRS no está buscando esta información para recaudar impuestos, sino por tratar de ayudar a otros gobiernos a recaudar más impuestos. No hay que ser economista para entender qué pasará si este reglamento entra en vigor. Habrá una fuga de dinero de nuestro país hacia otras jurisdicciones, y nuestra economía sufrirá las consecuencias.
Nuestra ley de impuestos debería basarse en lo que es mejor para los Estados Unidos, no en lo que es mejor para los recaudadores de impuestos. A las burócratas gubernamentales no se les debería permitir el utilizar edictos reglamentarios para cambiar la política fiscal fundamental, especialmente cuando socavan la ventaja competitiva de los Estados Unidos y amenazan nuestra prosperidad.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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