La Comisión Europea presentará en Gante a los líderes de la Unión Europea (UE) su valoración del impacto económico para los Quince de los atentados del 11 de septiembre, que ya ha obligado a rebajar la previsión de crecimiento para 2001.
El presidente del Ejecutivo comunitario, Romano Prodi, confirmó ayer, que la economía comunitaria sólo crecerá un 1,5% este año, frente al 2,8% previsto en abril, pero aseguró que la Unión podrá superar el bache en 2002. La Comisión Europea reconoce incluso que el Producto Interior Bruto (PIB) comunitario podrá llegar a contraerse, aunque sea brevemente.
La bajada de la tasa de inflación, el control del índice de desempleo y el saneamiento de las finanzas públicas protegerá a los Quince de las consecuencias negativas de la ralentización económica actual, acentuada por los sucesos del 11 de septiembre, lo que permite transmitir una sensación de "optimismo prudente", según Bruselas. Pero, en el documento de valoración de la Comisión sobre el impacto de los atentados, se confirma la previsión de reducción del crecimiento económico en la Unión y se añade que "no se puede excluir una disminución temporal del PIB".