A los trabajadores de Atlántico Pacífico S.A (ATLAPA) aún no les ha cambiado su porvenir ante la nula respuesta sobre una anunciada privatización de la institución.
Aracely de Gracia, presidenta de las Asociación de empleados de ATLAPA considera que desde 1995 cuando se iniciaron las conversaciones con la Unidad Coordinadora de Privatización (PROPIVAT) se dieron con personas que nunca pensaron en el futuro de los trabajadores.
"A pesar de que este grupo ha sido subestimado, mantiene claro que son funcionarios públicos al servicio del estado, que sabe sostener luchas difíciles", explicó de Gracia.
R. Estamos cansados de que nos oculten la verdad, tenemos ya ocho años de vivir en esta incertidumbre y el camino aún no se aclara. Le pedimos a PROPIVAT que si tiene la última palabra que diga oficialmente lo que nos dejan entrever.
R. Hace un mes le enviamos una nota a la Junta Directiva del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), solicitándole a Liriola Pittí una cortesía de sala para que nos contestarán en dónde estaba la decisión final y qué iba ser de la privatización, pero todavía no hemos recibido respuesta a pesar que nuestro único facilitador ha sido el IPAT.
También tenemos casi terminado un pliego de peticiones ya que ante el anuncio de la privatización, muchos compañeros perdieron trámites para la adquisición de casas y préstamos. De igual manera ninguno hemos recibido aumento salarial, evaluación o ascenso.
Este pliego debe estar terminado lo más tardar la próxima semana para que sea entregado a la gerente del IPAT.
R. Nosotros hemos venidos notando la falta de interés de PROPIVAT para conversar. Antes por lo menos nos reuníamos todas las tardes, pero ahora no tenemos nada. Cada vez, ellos rehuyen a una respuesta clara, sin nada que ocultar.
R. Nosotros hemos mandado cartas al Ministerio de Economía y Finanzas y sin embargo jamás nos ha atendido.
Nosotros sentimos que este ministerio ni debiera de reunirse con personas inmersas en situaciones similares a la nuestra, ya que esto dilata el proceso.
R. En esta incomparable estructura no se ha invertido desde que se mencionó la palabra de privatización.
A esta edificación había que darle el merecido valor, ya que muchos creen que no, pero, nosotros pensamos que sí es rentable. Solo se necesita quererlo, para mantenerlo y prestar el servicio adecuado.