Aunque el gobierno ha hecho hasta lo imposible por hacer atractivo el proceso de licitación del Centro de Convenciones ATLAPA, ayer se declaró desierto por tercera vez el proceso de precalificación, con lo que se aleja la posibilidad de concretar la concesión administrativa.
La única empresa que participó en el acto fue el consorcio BGFM, de capital panameño y conformado por las compañías Ferias y Eventos e Inversiones Marabel, entre las más importantes.
La directora del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), Liriola Pittí de Córdoba, indicó que luego de declararse desierto el acto de precalificación, se llamará a una segunda vuelta dentro de 10 días, sin embargo, de no presentarse más interesados se procederá a realizar una contratación directa.
Manifestó que el gobierno busca dar en concesión ATLAPA, para que la empresa que administre el centro promueva con las conferencias y convenciones, el turismo y la ocupación hotelera en la capital.
Por su parte, la directora de la Unidad de Privatización del Estado, Fátima Pérez, precisó que se eliminaron requisitos como la construcción de un hotel, para atraer a más inversionistas, pero reconoce que vender a Panamá como un centro de convenciones internacionales es una tarea difícil, al existir países especializados en esta rama del turismo, lo que hace la competencia sea más reñida.
El IPAT, como entidad que administra ATLAPA y el área que lo comprende, impulsa desde hace varios años el proyecto de entregarlo en concesión por 20 años para que la empresa privada administre, desarrolle, equipe y opere comercialmente estas instalaciones.
En la actualidad, los gastos operacionales de ATLAPA, que suman casi 1 millón de dólares por año, pesan sobre la espalda del gobierno central.
Con este déficit, desde la administración del presidente Ernesto Pérez Balladares, se ha tratado de privatizar el local, pero la estrategia no ha dado frutos.
El centro de convenciones, ubicado en el corregimiento de San Francisco, cuenta con un área de 5 hectáreas y 30 salones de reuniones. Esta infraestructura data de 1979 y se ha caracterizado por ser el lugar más cotizado para realizar eventos y conferencias internacionales.
El proceso de privatización de ATLAPA ha pasado por dos actos de licitación desierta, tras el desinterés de los inversionistas por la construcción del Corredor Sur.
Inicialmente se proyectaba la modernización de ATLAPA, con la construcción de un casino y un hotel de hasta 300 habitaciones, pero esto se truncó con la entrega de los terrenos colindantes para la obra vial que desarrolló la empresa mexicana Ingenieros Civiles y Asociados (ICA).