AT&T Corp. , el mayor operador de telefonía de larga distancia en Estados Unidos, dijo ayer que dejaría de competir en el mercado doméstico y de larga distancia para usuarios particulares en 7 estados luego de que una corte rechazara las regulaciones que le daban acceso barato a las redes telefónicas locales.
La decisión, la primera de uno de los grandes competidores de las empresas telefónicas locales, podría aumentar la presión política sobre los reguladores federales que están apurando una la elaboración de nuevos reglamentos sobre compartir redes locales de telefonía, indicaron analistas.
AT&T dijo que no ofrecerá más los servicios, como paquete o individualmente, a nuevos clientes residenciales en Ohio, Missouri, Washington, Tennessee, Louisiana, Arkansas y New Hampshire, donde viven casi 38 millones de personas. Seguirá brindando esos servicios a clientes comerciales y a sus actuales clientes residenciales.
La compañía también dijo que estaba revisando su negocio residencial en los otros 39 estados donde ofrece servicio de telefonía local.
"La capacidad para unir el servicio local y el de larga distancia se han convertido en un aspecto esencial de la competencia en el mercado de larga distancia. AT&T y otros competidores no serán capaces de competir eficazmente en el mercado local de larga distancia sin un producto local viable", dijo la portavoz de AT&T Claudia Jones.
La portavoz no detalló cuántos clientes tenía la compañía en esos estados, pero dijo que había seleccionado los estados basándose en su rentabilidad.
En todo el país, AT&T tiene alrededor de 4.3 millones de clientes que suscriben a un paquete que une servicios locales y de larga distancia, y aproximadamente 30 millones de clientes de larga distancia.