Los empresarios atuneros de Ecuador amenazaron con invadir las islas Galápagos u ocupar la base militar de Manta, cedida a EEUU, si el Gobierno insiste en que el archipiélago sea declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.
El alcalde de la ciudad portuaria de Manta, Jorge Zambrano, anunció que esperará hasta el miércoles una respuesta del Ejecutivo y dijo que los atuneros están dispuestos a todo para impedir que la reserva marina de Galápagos sea impenetrable para las flotas pesqueras del país, según señaló ayer la prensa local.
El Gobierno ecuatoriano apoya la intención de la Unesco de declarar al archipiélago de Galápagos como Patrimonio de la Humanidad, título que se sumará al de Patrimonio Natural que el mismo organismo de la ONU confirió a las islas hace más de quince años.
La Unesco resolverá sobre el asunto el próximo jueves en una reunión que se celebrará en la capital finlandesa, Helsinki. Esa declaración reforzará el control sobre la reserva marina de Galápagos, que abarca una superficie de 40 kilómetros alrededor del archipiélago.
Los atuneros rechazan esa posibilidad, pues aseguran que el atún, una especie migratoria, se dirige desde Panamá, bordeando las costas del Pacífico y cambia su orientación a la altura de la línea ecuatorial, por la zona de las Galápagos, en dirección al oeste.
Los atuneros han sido acusados de pescar en el interior de la reserva, pero sólo hasta ahora lo han admitido, debido quizá a que la declaración de la Unesco reforzaría el control en el área.
La flota pesquera continental de Ecuador cree que el atún que dejen de pescar seguramente será capturado por embarcaciones de otras nacionalidades, perjudicando al país, por lo que han amenazado con protestas si se restringe el acceso a la reserva de Galápagos.
Zambrano emplazó al presidente de la República, Gustavo Noboa, para que se pronuncie sobre la demanda, pues "caso contrario vendrán las medidas de fuerza".