Las cuatro mayores firmas contables de Estados Unidos no aplicaron correctamente ciertas normas y tampoco registraron debidamente datos de algunas auditorías, dijo ayer la agencia reguladora del sector en su primer informe de inspecciones.
En Deloitte & Touche LLP, ocho clientes tuvieron que corregir sus balances tras la revisión de la Junta de Control Contable de Empresas Públicas.
Clientes de otras firmas como PricewaterhouseCoopers LLP, Ernst & Young LLP y KPMG LLP también tuvieron que corregir sus resultados cuando los reguladores concluyeron que algunas auditorías violaban las Normas de Contabilidad Generalmente Aceptadas (GAAP).
"Estoy decepcionado"", dijo Donald Nicolaisen, jefe de contabilidad de la Comisión de Valores y Bolsa estadounidense (SEC) en una entrevista. "Me habría gustado ver a las firmas con resultados mucho más limpios"".
El Congreso creó en 2002 una junta de auditoría, a cargo de la SEC, como parte de la ley de administración corporativa Sarbanes-Oxley, por los escándalos contables de Enron Corp. y WorldCom Inc. Las inspecciones reguladoras reemplazan el sistema de "revisión por competidores"", donde las firmas se controlaban unas a otras.
La junta de supervisión dijo ayer que los informes, a pesar de ser importantes, no muestran problemas generalizados.
Los informes, de los que sólo se publicaron parte, son el resultado de inspecciones hechas el año pasado a auditorías a 16 empresas públicas realizadas por cada firma, un total de 64.
"Ninguna de nuestras conclusiones afectó nuestra creencia de que estas firmas son capaces de lograr la máxima excelencia en sus auditorías"", William McDonough, en un comunicado.