La empresa General Motors (GM) reiteró en su informe anual presentado ayer ante la Comisión del Mercado de Valores (SEC, en inglés) de EE.UU. que los auditores de la compañía tienen "dudas sustanciales" sobre el futuro de la empresa.
El pasado 26 de febrero, al presentar sus cuentas de resultados del 2008, un año en el que perdió 30.900 millones de dólares, GM ya había anunciado que sus auditores plantearían dudas sobre la viabilidad de sus operaciones.
Según los auditores, las pérdidas, el déficit de los accionistas, así como "la incapacidad para generar suficiente dinero para cumplir nuestras obligaciones y sostener nuestras operaciones genera dudas sustanciales", informó GM en su informe ante la SEC.
"Nuestro futuro depende de nuestra capacidad de ejecutar nuestro Plan de Viabilidad con éxito o encarar estas materias de otra forma", afirmó la empresa.
"Si no lo hacemos, por la razón que sea, no seríamos capaces de continuar y potencialmente podríamos ser forzados a solicitar ayuda bajo el Código de Quiebras de Estados Unidos" advirtió GM.
General Motors también dijo que todo depende, en gran medida, del volumen de ventas que alcance.