La Argentina tiene actualmente la más inequitativa distribución de su ingreso de los últimos 30 años, según datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC).
Esta situación es el resultado de un proceso de deterioro social que comenzó en 1974. El INDEC informó que en los últimos 30 años, el 10% más rico de la población acrecentó su participación en la distribución de la riqueza en un 35%.