Economía

Aumenta clonación de tarjetas de crédito

Los bancos se preparan para fortalecer sus sistemas de vigilancia en cajeros automáticos.


En la actualidad, la mayorías de las personas usan tarjetas de crédito o sistemas claves para evitar robos y controlar sus presupuestos.
Pero existen redes internacionales encargadas de robar los dígitos con el fin de entrar al sistema bancario y retirar el efectivo de las cuenta de sus víctimas.
Esto lo señaló a Panamá América Jossey Batista, Jefe de la División de Delito contra la Fe Pública de la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Batista, destacó que el año pasado se registraron 50 casos en la falsificación de tarjetas y para el mes de julio del presente año, ya superan las 60 denuncias. Esto podría significar un aumento del 70%, en clonaciones de tarjetas a finales de 2005.
"Las pérdidas económicas por este delito, varían dependiendo del dinero que tenga el cliente, los robos registrados llegan a superar los 60 mil dólares por transacción", dijo Batista.
El robo de códigos se ha convertido en una modalidad de aquellos grupos que utilizan equipos sofisticados para revelar los pines de los usuarios. Según el detective, se han detectados bandas venezolanas que utilizan equipos magnéticos colocados en los cajeros para obtener información sobre cuentas y números de entrada, el mismo interfiere en los sistemas de transacción de dinero impidiendo a las personas obtener el efectivo.
Según Batista, una vez tengan en su poder su tarjeta o código, son capaces de llenar un formulario de cambio de dirección, en una oficina de correo para que todas sus facturas se envíen a otra. También, pueden llamar a la compañía que emitió su tarjeta de crédito, haciéndose pasar por el dueño y cambiar la dirección postal de las cuentas. Luego de esto, el impostor puede realizar cargos a la cuenta. Dado el hecho que las facturas están siendo enviadas a una nueva dirección, es posible que no se percate del problema inmediatamente.
De igual manera, podría también abrir nuevas cuentas bajo el nombre del cliente, robándose y completando una oferta de tarjeta de crédito preaprobada que le enviaron a la persona por correo, utilizando su nombre, fecha de nacimiento y número de seguro social, pero con una nueva dirección en la solicitud. Si esto llegara a ocurrir, es posible que no descubra hasta que la factura pendiente de pago aparezca en el informe crediticio.
Por otra parte la Superintendencia de Bancos de Panamá, señaló que el sistema bancario pone a disposición de los tarjetahabientes un sistema de recepción de denuncias que durante las veinticuatro (24) horas del día permita comunicar el extravío o sustracción de las tarjetas de crédito, conforme a los términos y condiciones del contrato con la finalidad de no ser detectado.
Los falsificadores o ladrones de dígitos obtienen los datos, usando lector de tarjeta como el de la entrada al cajero automático, con capacidad de hasta cien códigos.
El sistema, llamado Skimmer, es del tamaño de un "beeper", y permite obtener información con sólo deslizar la tarjeta. Los defraudadores también instalan el aparato a la entrada de los cajeros automáticos.
Los fraudes no son en volúmenes gigantescos, son más bien pequeños llamados hormiga pero con pérdidas millonarias a largo plazo.
Para combatir el fraude los bancos cuentan con sistemas de monitoreo inteligentes llamados redes neurales. Estos programas aprenden la forma en la que el tarjetahabiente se comporta y en el momento en que se rompe el patrón normal del consumo, el sistema genera una alerta a las instituciones bancarias.
El blanco principal de los falsificadores son los turistas, mostrando un índice del 90% en las denuncias registradas en la PTJ. Pero las transacciones no se dan en Panamá. El retiro del efectivo o compras a créditos se realizan en países como España, Francia e Inglaterra, con la finalidad de no ser detectado.
Las compras por Internet aumentaron en Panamá en un 60% en los últimos años. Pero de igual manera se convierte en un arma de doble filo al revelar sus códigos secretos en la pantalla. Según la PTJ, la nueva modalidad en la clonación de tarjetas y robos de dígitos, es la vinculación de personal interno de la banca. Compras por Internet podrían revelar su código secreto.


fecha edicion
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200328
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América