El déficit comercial de Estados Unidos creció en mayo, para sorpresa de los analistas, hasta su nivel más alto en dos años y medio, como reflejo del rápido incremento de las importaciones, informó ayer el Gobierno.
El Departamento de Comercio indicó que el déficit de mayo sumó $46.266 millones, un 4,8% más que en abril. Los analistas habían calculado que el saldo negativo se reduciría a unos $39.000 millones.
El dato muestra un firme crecimiento de las compras de automóviles y bienes de consumo, unos diez meses después de que la economía de EE.UU. retornó al crecimiento tras la recesión más profunda y prolongada en siete décadas.
Es probable que como resultado de la crisis de la deuda en Europa, junto a la apreciación del dólar frente al resto de las monedas, haga que la demanda extranjera de bienes estadounidenses se reduzca.
En los cinco primeros meses de este año Estados Unidos ha acumulado un déficit comercial de $197.842 millones, comparado con uno de $143.739 millones entre enero y mayo de 2009.
En todo el año pasado el déficit estadounidense fue de $374.000 millones, una disminución sustancial si se le compara con el saldo negativo de $698.802 millones en 2008.
Los analistas reaccionaron con optimismo a las cifras de mayo porque señalan que el gasto de los consumidores se mantenía firme, pero ven con preocupación la desaceleración del crecimiento de la actividad en Europa.
En mayo las exportaciones de EE.UU. al resto del mundo subieron un 2,4% y alcanzaron un valor de $152.250 millones, la cifra más alta en 20 meses, encabezadas por los materiales industriales, equipos empresariales y semiconductores. Pero las importaciones crecieron un 2,9% llegando a $194.516 millones.