Las autoridades locales de Zhili, conocido como “el pueblo natal de la ropa infantil china”, van a instaurar nuevos impuestos a la maquinaria de coser.
Según informa el diario independiente “South China Morning Post”, en Zhili, en octubre el impuesto anunciado por máquina de coser iba a pasar de los 54 dólares de 2010 (el 90 % de aumento desde 2009) a 98 dólares en 2011.
Cientos de pequeños empresarios del sector textil atacaron instalaciones públicas y quemaron coches policiales porque la casi duplicación de los impuestos sobre la maquinaria textil.
Los incidentes estallaron tras el enfrentamiento entre el dueño de una fábrica y un grupo de inspectores de impuestos que, según denunciaron los internautas, agredían a quienes insistían en negarse a pagar, y acabaron con un número no publicado de heridos y al menos 28 detenidos.
Los disturbios se calmaron cuando las autoridades enviaron un mensaje.