El arancel para la importación de gasolinas y granos básicos, entre otros productos, fue aumentado a partir de ayer por el gobierno de Guatemala que prevé con esta medida recaudar 287,47 millones de dólares en impuestos.
El arancel para la importación de la gasolina pasó a partir de hoy de 15 a 40%, mientras que la de petróleo crudo de 0 a 10, el diesel de 15 a 23 y la gasolina para aviación de 10 a 40%.
La medida, según prevén los importadores, tendrá una repercusión de al menos 20% en el precio de galón de gasolina para el consumidor final, aunque las autoridades estiman que el reajuste no tiene porqué aumentar la tarifa en el mercado local.
Además de los carburantes, el gobierno del presidente Alfonso Portillo también aumentó los aranceles a varios granos básicos, entre ellos al trigo, arroz y al maíz, que van desde el 5 hasta el 30%.
El acuerdo gubernativo publicado hoy en el diario oficial señala que la medida se adoptó para compensar los efectos negativos generados por la decisión de la Corte de Constitucionalidad (CC), que el pasado 18 de diciembre dejó sin efecto el pago de un impuesto del 15% a la distribución de los combustibles.
Con la eliminación de este tributo el fisco dejó de percibir unos 2,200 millones de quetzales (287,47 millones de dólares) que el gobierno prevé recuperar con los aranceles decretados para las importaciones de más de medio centenar de productos.
De acuerdo con la publicación oficial, la medida emergente es transitoria con el fin de garantizar la recaudación fiscal, y sostiene que está apegada al régimen arancelario y aduanero centroamericano.
Los empresarios han manifestado hoy su rechazo a la medida gubernamental por considerar que tendrá efectos "devastadores" porque incidirá en el aumento de la inflación.
La cúpula empresarial ha anunciado que impugnará la decisión de Portillo porque el único organismo facultado para aumentar los aranceles es el Congreso.
Otros analistas se mostraban sin embargo más pesimistas. "Sigo sosteniendo que los riesgos que pesan sobre una economía mundial centrada en Estados Unidos son mayores" de lo que piensa la mayoría de los observadores, afirma Stephen Roach, analista de Morgan Stanley.