El Gobierno de Bolivia decretó subir hasta el 35% a partir del mes de junio los aranceles para más de 300 productos importados desde China, la mayoría textiles, informaron ayer fuentes oficiales.
La ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Patricia Ballivián, anunció la medida con la que el Ejecutivo de Evo Morales busca “la protección de la industria nacional e incentivar el consumo de todos los productos nacionales”.
El decreto, que solo afecta a productos terminados y no a los insumos ni a las materias primas, entrará en vigor en junio y se aplicará a textiles y a muebles. La ropa usada que llega desde Estados Unidos, y importada de China han desplazado del mercado a las fabricadas en Bolivia.