Durante los cinco primeros meses del año, los bancos chinos dieron créditos por valor de $265.000 millones (209.251 millones de euros), una cifra que casi cubre el objetivo anual del banco central de $321.000 millones.
Sólo en mayo los préstamos ascendieron a $26.100 millones, casi el doble que en el mismo mes del año pasado.
Pekín quiere poner freno a la efervescente economía china, que ha crecido en los tres últimos años a un ritmo de casi el 10%, arrastrada principalmente por la inversión en activos fijos y las exportaciones. El mercado no ha reaccionado a pesar de la subida de tipos de interés del mes pasado ideada para frenar el volumen de créditos, el mayor desde octubre de 2004, que lo situó en el 5, 85% tras un ascenso de 27 puntos base.
Las cifras de inversión extranjera directa en China alcanzaron los 72.400 millones de dólares en 2005, 12.000 millones más de lo inicialmente anunciado.
Las cifras de crecimiento del país asiático fueron situadas en 9, 5% por el Banco Mundial.