Comerciantes y Juntas de Carnaval han apostado a que el Carnaval de este año generará ingresos superiores a los del año pasado, los cuales lograron inyectar a la economía alrededor de 35 millones de dólares.
No obstante, y según los expertos en el tema, (las tunas) que dirigen el Carnaval, aseguran que las cifras recaudadas jamás lograran sufragar los gastos que conlleva organizar la gran fiesta del Dios Momo.
Sin embargo, se ha comprobado que la festividad ayuda a agilizar el movimiento económico que aprovechan propios y ajenos al carnaval, especialmente los comerciantes.
Durante todo una año las tunas se dedican a realizar actividades de las que recaudarán los fondos que sufragarán los gastos del Carnaval.
Tanto las tunas de Calle Abajo y Calle Arriba de Las Tablas, recaudan sumas que superan el medio millón de dólares, que comparadas a lo que recauda la Junta del Carnaval no alcanzan a sufragar ni la tercera parte de lo que se invierte, según aseguraron los organizadores.
“Aunque se moviliza mucha gente hacia el interior, lo que gastan no alcanza para recabar la suficiente ganancia que ayudará a costear el carnaval que organizamos a pulmón durante todo un año”, indican los voceros de ambas tunas.
Sin embargo, el sólo hecho de que exista un carnaval en cualquier sitio del país asegura que la economía se dinamizará por el movimiento de dinero.
Se estima que el panameño que realmente se prepara para estas fiestas, lo hace desde un año de anterioridad, por ello goza las fiestas con un presupuesto promedio de 500 dólares que gastará durante los cuatro días, en hospedaje, alimentación y diversión.
Mientras que otros, que ahorran desde el mes de noviembre presupuestan como mínimo 100 dólares. No obstante, hay buenos panameños, que al dejar todo para última hora venden, empeñan o piden prestado porque no quieren quedarse sin celebrar.
Estas situaciones son aprovechadas por los comerciantes del país, y hasta por quienes no son comerciantes, ya que hay quienes para no dejar de ganar alquilan sus viviendas. Por ejemplo, el alquiler de una casa en Las Tablas tiene como precio base 500 dólares.
También se montan puestos de ventas para no desperdiciar la oportunidad de hacer dinero extra. Estos puestos se proliferan durante estas fiestas, específicamente en los puntos donde se realizan las mojaderas o culecos.
Solo en Las Tablas se ubican alrededor de 25 puestos en el Parque Belisario Porras, y se alquilan como mínimo en $500.00, ya que el costo del puesto dependerá de la ubicación, el impuesto que impone el Municipio y el tipo de negocio que se establezca, ya sea para la venta de cerveza, sodas y comidas (fondas).
“Aunque el visitante considera que todo sale caro, esta es una actividad que conlleva muchos gastos, y muchos de ellos no son registrados porque hay quienes realizan donaciones “, señalan los voceros de Calle Arriba y Calle Abajo de Las Tablas.
Aunque las cifras que indican los gastos reales son manejadas con cierto hermetismo por cada Tuna, El Panamá América conoció que al menos los egresos más importantes de cada una se concentran en los gastos en Fuegos Artificiales, Gastos de Murga, en Diseños y Arreglos de carros, tronos y vestidos.
Sólo en fuegos artificiales una de estas prestigiosas tunas gastará 60 mil dólares en el carnaval 2004.
En cuanto a los diseños, vestidos, carros alegóricos (12 en su totalidad) se invierten más de 100 mil dólares, y en la murga se gastan alrededor de 20 mil dólares, revelaron las tunas.
Aunque la inversión que realizan quienes organizan el carnaval no es recuperada, se ha comprobado que los beneficios que obtienen son indirectos, ya que dinamizan la economía de regiones que sólo se activan cuando llegan los carnavales.