Los operadores de permutas aumentan las apuestas a que Brasil, que ha reducido las tasas de interés más que cualquier otro país del Grupo de los 20, empezará a aumentar los costos crediticios el año próximo, a medida que se consolidan los intentos de la presidenta Dilma Rousseff de impulsar el crecimiento.
Los rendimientos de los futuros de tasas con vencimiento en 2021 treparon 0.14 puntos porcentuales, a 9.92%, luego de que el Gobierno diera a conocer ayer un crecimiento inesperado de las ventas minoristas en junio, lo que amplió a 2.65 puntos la brecha con los contratos a abril de 2013.
La profundización de la curva de rendimiento indica que los operadores consideran que las tasas de interés aumentarán, y los contratos con vencimiento el año próximo indican que esperan que el banco central empiece a subir las tasas de interés por lo menos 1 punto porcentual en los primeros siete meses de 2013 a los efectos de contener la inflación.
Brasil ha bajado los gravámenes a autos y electrodomésticos y ha reducido las tasas de interés a un récord de 8%, con la intención de reanimar una economía que, según se pronostica, crecerá este año menos que China, Rusia e India.
Las mayores ventas minoristas profundizan el temor de los inversores a que la inflación pueda superar el límite máximo de la banda objetivo brasileña de 6.5% el año próximo. Si bien Brasil ha reducido los costos crediticios 4.5 puntos porcentuales desde agosto, sigue teniendo la tasa ajustada por inflación más alta del G-20 después de China.
“Los operadores consideran que la economía crecerá a un ritmo más rápido, y eso aumentará las expectativas inflacionarias”, dijo Newton Rosa, economista jefe de SulAmérica Investimentos, en entrevista telefónica desde São Paulo. “El banco central trata de evitar que la inflación supere el límite máximo de su banda objetivo de 6.5 por ciento, lo cual impulsará aumentos de las tasas de interés”.
Los pronósticos de los inversores en relación con el aumento del costo de vida crecieron 23 puntos básicos, o 0.23%.