La cadena de producción y comercialización agrícola 'sale de una para entrar en otra', y es que los vendedores de hortalizas aseguran que ahora que la producción ha aumentado y los precios comienzan a bajar, a raíz del aumento de las lluvias, la demanda de los consumidores ha disminuido.
Luego de semanas de alza y escasez, actualmente en el Mercado de Abastos los puestos de verduras se encuentran repletos de los productos del campo que usualmente son más vendidos como la lechuga, papa, cebolla, apio, entre otros, pese a que sus precios han descendido 12%, aproximadamente.
"En este mercado ahora lo que se ve es puros vendedores y carretilleros", expresó Omar Vásquez, quien se sienta en una silla entre montañas de sacos de papas y cajas de lechuga.
De acuerdo con el vendedor, no hay razón para que ahora que los precios están bajando, los grandes consumidores que compran al por mayor hayan disminuido la demanda.
Sin embargo, el presidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Panamá (Hoppan), Héctor Gólcher, aseguró que eso se podría tratar de que los grandes compradores que usualmente son dueños de restaurantes u hoteles disminuyeron su inventario para reducir costos cuando los precios estaban altos.
"Cuando los precios se vuelvan a mostrar estables, esta tendencia podría revertirse, sin embargo, a veces los empresarios optan por quedarse así, ya que ganan más y siguen gastando menos", explicó.
Esto fue confirmado por Leopoldo Liakopulos, presidente de la Asociación de Restaurantes de Panamá, quien comentó que a raíz del costo de los insumos, los establecimientos estaban tomando medidas para disminuir los costos.
Liakopulos aseguró que parte de lo que llevó a esa condición fue la situación precaria de los productores, quienes no tenían incentivos y, en su opinión, necesitan las instalaciones de la Cadena de Frío para poder surtir de mejores productos y con mejores precios.
No obstante, con la llegada de las lluvias, las esperanzas en las próximas cosechas comienza a mejorar, por lo que los precios disminuyen considerablemente.
Varios agricultores explicaron que los precios de los productos se calculan no solo con base en lo que cuesta cosechar en el momento, sino previendo lo que va a costar sembrar la siguiente cosecha, por lo que siendo bueno el panorama del clima para los próximos meses, los precios tienen una tendencia a la baja.
Antonio Acosta, productor de Tierras Altas chiricanas, aseguró que el costo del quintal de cebolla en manos de los comercializadores ha pasado de 40 dólares el quintal a 35 dólares, al igual que el repollo.
Asimismo, la remolacha ha disminuido notablemente de 40 dólares el quintal a 25 dólares, mientras que el apio también cayó de 50 a unos 40 dólares.
Por su parte, algunos vendedores del Mercado de Abastos también aseguraron que los precios de comercialización también han disminuido en la ciudad, al menos cuando se compra al por mayor, luego de que en el caso de la lechuga llegara a costar $60 el quintal, $45 la papa y hasta $65 el repollo.
Sin embargo, el productor Maximino Díaz se preguntó retóricamente por qué los comercializadores habían subido los precios de algunos vegetales como la lechuga cuando la sequía golpeaba fuertemente la cosecha de esta, si el productor nunca aumentó el precio de venta al mercado.
"La situación del aumento de la lechuga se debe a un incremento hecho por los comercializadores, ya que el precio en campo continúa en alrededor de $0.90, lo que quiere decir que los comercializadores le ganaban incluso un 200%, al venderla hasta a más de $2", explicó, lo que parece haber espantado a los compradores.
Disminución
12%
- bajaron los precios de las verduras al momento en que se empezaron a registrar lluvias.
$5
- aproximadamente, bajo el quintal de cebolla, lechuga, papa y cebolla al empezar a llover.