El Gobierno de Evo Morales decretó ayer la suspensión temporal y excepcional de las exportaciones de maíz y sorgo ante el alza de precios en el mercado interno y para evitar el contrabando, informó la ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo.
El decreto, aprobado en la habitual reunión semanal del gabinete ministerial, enmarca la medida dentro de la política de seguridad alimentaria del Gobierno boliviano y la justifica en el alza del precio del maíz y el sorgo en el mercado boliviano, lo que "afecta a la población más vulnerable del país".
Para cumplir con la suspensión de las exportaciones, el Gobierno boliviano ha ordenado además a las fuerzas de seguridad del Estado y a la Aduana Nacional la incautación de los cargamentos de estos productos que pretendan salir como contrabando a países vecinos.