Dentro del entorno económico de desactivación de inversiones y la reducción del consumo en las capas media y populares en el que se ubica Panamá, con apenas un crecimiento proyectado del 1% , no se puede incrementar el salario mínimo en el país, enfatizó el presidente de la Cámara de Comercio Industrias y Agricultura de Panamá, José Javier Rivera.
El empresario indicó que es muy difícil un aumento del salario en el país, que es el más alto en todo América Latina.
El salario mínimo en Panamá fue ajustado en el 2000, por lo que se aumento en 254 dólares mensuales, lo que según Rivera indica que el incremento fue de 13%.
Pasados dos años, por Ley el Gobierno debe revisar el salario mínimo, por lo cual se ha producido un debate en torno al tema, entre empresario y trabajadores.
Rivera manifestó que hay muchas empresas involucradas al sector terciario que incluso pagan más del salario mínimo. Sin embargo, un nuevo aumento afectaría a las pequeñas y medianas empresas, que sufren la falta de circulante del mercado, tras la restricción de los consumidores.
"Aumentar el salario sería adverso, para lograr futuras contrataciones", agregó.
Por su parte, el secretario general de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CONUSI), Gabriel Castillo recalcó que le corresponderá a la comisión de salario mínimo determinar si se da el aumento salarial o no.
Castillo recordó que hace dos años no hubo ningún acuerdo entre los trabajadores y el sector empresarial, y que ahora hay que tomar en cuenta los estudios y los análisis económicos que rigen el país para hacerle frente al tema.
El dirigente indicó que las circunstancias para discutir sobre el aumento del salario mínimo no ha variado desde hace dos años, pues la contracción económica se mantiene con un menor crecimiento este año.
Informó que antes de establecer una cifra para negociar el aumento salarial, los trabajadores analizarán el costo de la canasta básica familiar, y tomando en cuenta este aspecto, se definirá la solicitud de los trabajadores en materia de aumento.
El dirigente sindical enfatizó que la aspiración de los trabajadores es que la canasta básica familiar esté equiparada con el salario mínimo.