Al Puerto de Balboa llegaron 2 mil 163 sacos de cebollas, de los cuales 394 sacos fueron transportadas a la provincia de Chiriquí y el resto permaneció en la ciudad capital en la bodega del importador, aclara Jorge Landires, Director Nacional de Verificación de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (AUPSA), con respecto a las denuncias de cebollas dañadas.
Antes de su comercialización, se recomienda que la cebolla tenga un adecuado manejo y conservación, para lo cual se debe practicar un proceso de secado que se genera durante el transporte refrigerado desde su origen.
“La situación de la denuncia de la cebolla en el Mercado de Abasto de Chiriquí, puede ser atribuida a la falta de cumplimiento del proceso de secado, esto sobre la base que al inspeccionar el resto de la cebolla que quedó en la capital en bodega, la misma se encontró en óptimas condiciones para su consumo”, indicó el experto.
Los hongos son universales y están presentes en el ambiente, suelo y se manifiestan en el caso que un producto se haya afectado por lesiones en el transporte y almacenamiento y otras condiciones que favorezcan el desarrollo del hongo tales como: temperatura y humedad, los cuales en forman asociada pueden ocasionar la pudrición total o parcial de la mercadería.
Explica, Landires, que los productos después de ser transportados con una cadena frío y que durante su almacenamiento y comercialización sean expuestos a condiciones no adecuadas, son muy propensos a la afectación de hongos y bacterias que están presentes de forma natural en el ambiente, lo cual ocasiona mermas en el producto.