La automotriz Fiat Argentina suspendió su producción durante dos días en su planta de Córdoba por falta de materiales procedentes de Brasil y de proveedores nacionales, además de para adecuar la línea a un nuevo modelo de auto, dijeron ayer fuentes de la compañía.
La parada, la segunda de la planta de Fiat en Córdoba en los últimos tres meses, afecta a unos mil 700 trabajadores y se prolongará hasta el lunes.
Los materiales que han forzado la interrupción de la producción son el soporte del motor, procedente de Brasil, y el revestimiento del habitáculo de proveedores locales.
La empresa aclaró que “este faltante de ninguna manera está vinculado a la aplicación de las DJAI (Declaración Jurada de Anticipo de Importación)”, en alusión a las restricciones a las importaciones impuestas por el Gobierno de Cristina Fernández.
En enero pasado, el Gobierno criticó la automotriz italiana por parar su producción por falta de piezas y la ministra del ramo, Débora Giorgi, llegó a calificar la decisión de la empresa de “mezquina”.
En aquella ocasión, Fiat admitió que la paralización se debió a la falta de insumos y a las “demoras generadas por el cambio de régimen para la tramitación de licencias de importación sin excepción”.
Las trabas a las importaciones se enmarcan en la política de protección a la industria nacional puesta en marcha por el Gobierno argentino, que ha provocado un abierto malestar entre sus socios de Mercosur.