Claves
- El fuerte gasto gubernamental durante la primera gestión de Rousseff ha contribuido a alimentar la inflación en la mayor economía de América Latina.
- Durante la gestión de Levy en el Tesoro Nacional desde enero de 2003 hasta marzo de 2006, Brasil redujo la deuda de 60% a 48% del producto interno bruto.
- Luego de impulsar la cantidad de acuerdos de recompra con el banco central a un récord de 928,000 millones de reales ($386,000 millones) el 15 de octubre, los bancos han recortado el crédito a 867,000 millones de reales, ($334,035 millones) dijo José Roberto Alfonso, un economista de la Fundación Getúlio Vargas.
- Las transacciones, que duran apenas un día y tienen garantía de bonos gubernamentales, ganaron popularidad en un primer momento durante la era de hiperinflación.
Para entender cuánta confianza tienen los bancos brasileños en la capacidad del gobierno de controlar los precios al consumidor, basta con observar el mercado de préstamos a corto plazo.
Luego de impulsar la cantidad de acuerdos de recompra con el banco central a un récord de 928,000 millones de reales ($386,000 millones) el 15 de octubre, los bancos han recortado el crédito a 867,000 millones de reales, ($334,035 millones) dijo José Roberto Alfonso, un economista de la Fundación Getúlio Vargas.
Las transacciones, que duran apenas un día y tienen garantía de bonos gubernamentales, ganaron popularidad en un primer momento durante la era de hiperinflación de principios de la década de 1990, cuando los vertiginosos aumentos de precios derrumbaron el valor de los bonos a mayor plazo.
El desplazamiento se produce, luego de que la presidenta Dilma Rousseff, cuyas políticas fiscales han hecho que la inflación se mantenga por encima del objetivo del país desde 2010, nombró el mes pasado a Joaquim Levy como ministro de Hacienda.
En octubre, Rousseff ganó las elecciones brasileñas por el margen más ajustado en más de medio siglo.
Los rendimientos de los bonos a mayor plazo de Brasil han bajado 0.89 puntos porcentuales respecto del nivel del 17 de noviembre, que fue el más alto en ocho meses.
Confianza
Levy ya ha empezado a trabajar para restablecer la confianza de los líderes empresariales y los inversores, expresó por teléfono desde São Paulo, Carlos Kawall, un ex secretario del Tesoro Nacional que se desempeña en la actualidad como economista jefe de Banco Safra. Aún hay mucho por hacer, pero ahora se estima que el Tesoro podrá colocar pagarés a mayor plazo.
Funcionarios de prensa del palacio presidencial y el banco central se negaron a hacer declaraciones sobre la venta de acuerdos de recompra.
El Tesoro no contestó los correos electrónicos ni llamados telefónicos en los cuales se le solicitaban declaraciones sobre los valores.
Rousseff prometió un esfuerzo inmenso para desacelerar la inflación, el 28 de noviembre, un mes después de ganar las elecciones en segunda vuelta.
Levy, un exejecutivo de Banco Bradesco S.A. y secretario del Tesoro, aseguró que reduciría el mayor déficit presupuestario en más de una década.
Durante su gestión en el Tesoro Nacional desde enero de 2003 hasta marzo de 2006, Brasil redujo la deuda de 60% a 48% del producto interno bruto.
El fuerte gasto gubernamental durante la primera gestión de Rousseff ha contribuido a alimentar la inflación en la mayor economía de América Latina.
Si bien el reporte del gobierno mostró que la inflación anual se redujo inesperadamente en noviembre a 6.56%, siguió estando sobre la meta oficial de 4.5%, 2 puntos porcentuales.