Las autoridades ambientales brasileñas otorgaron a la petrolera estatal Petrobras la licencia para tender un gasoducto de 516 kilómetros en medio de la selva en la Amazonía, informaron fuentes oficiales.
La tubería conectará los pozos de extracción de gas natural que Petrobras tiene en Urucú, en pleno corazón de la selva y apenas accesible por avión y barco, con la ciudad de Porto Velho, la capital del estado de Rondonia.