Un juez estadounidense autorizó ayer a la automotriz General Motors Company (GMC) a vender parte de los activos de su antigua subsidiaria Delphi, lo que puede salvar a esa firma productora de componentes automovilísticos de la liquidación.
El juez Robert Gerber, del Tribunal de Bancarrota de Manhattan, permitió ayer a la empresa automotriz estadounidense que inicie los trámites para adquirir una parte de los negocios de Delphi, con sede en Troy (Michigan), así como de algunas de sus fábricas en las que se producen componentes esenciales de sus vehículos.
Esa autorización es parte del acuerdo al que el fabricante ha llegado con el fondo de inversiones Platinum Equity.