La venta de licores duty free en Panamá vuelve al punto de origen, al permitirse por medio de una disposición legal, expenderlo a cero arancel , siempre y cuando vaya destinado a los barcos que transitan por el Canal de Panamá.
El asesor legal de la Dirección de Aduanas, Ismael Guardia, explicó que esta disposición se crea porque desde 1967 existía el decreto 150, en el que se establecía que ciertos almacenes o comercios podían vender licor en las bases norteamericanas que operaban en el país, con cierta reducción de impuestos. Asimismo vendían a los diplomáticos extranjeros acreditados en Panamá.
Sin embargo, al retirarse los soldados norteamericanos, se les buscó otro mercado a estos comerciantes. Alrededor de seis empresas de capital panameño se dedicaban al negocio, pero se tiene previsto que con el cambio jurídico se incorporen nuevas compañías, expresó Guardia.
En la administración del presidente Guillermo Endara, existían varias empresas que vendían licores a los barcos que transitaban por la vía interoceánica, pero cerraron en su mayoría, porque al ser acusadas de contrabando. En este caso los empresarios presentaron apelaciones, pero muy poco se supo sobre el caso.
Por el momento, según los reportes que maneja la Dirección de Aduanas, una nueva empresa ya cuenta con un permiso provisional para operar y otras dos han mostrado interés en incursionar en el negocio.
"Lo que se ha procurado con el cambio jurídico es promover nuevas inversiones y lograr que las personas que ya se dedicaban a la venta de productos en las bases militares, tengan acceso a un mercado con reglas parecidas" agregó el funcionario.
Pero, a pesar de que la mayoría de estos comerciantes venden únicamente licores, la disposición también contempla la compra y venta de otros rubros con las mismas disposiciones con relación a los impuestos.
Guardia indicó que las empresas tienen que obtener obligatoriamente una licencia en la Dirección de Aduanas y entre los requisitos solicitados se determinó poner una fianza por 100,000 dólares en el caso de los licores y 25,000 dólares para otros productos, con el fin de garantizar el pago de los impuestos en el caso que se viole lo establecido y la mercancía se venda en el mercado local.
Según Guardia, debe entenderse que esta mercancía sólo se venda a cero arancel en los barcos que transitan por la vía interoceánica y al fijarse la fianza se garantiza tener un respaldo por cualquiera desviación.