De cara al 2013, una propuesta de la Secretaría Nacional de Energía intentará hacer obligatorio el uso del etanol mezclado con la gasolina para los automóviles, a un porcentaje inicial del 2% hasta llegar a 10% en el año 2015, con el objeto de diversificar los combustibles en Panamá.
Adicionalmente, Juan Urriola, representante de la Secretaría Nacional de Energía, explicó que el proyecto de ley 317 donde surge la iniciativa promueve la implementación de combustibles más amigables para el medio ambiente o biocombustibles, entre los que están incluidos el bioetanol y el biodiésel.

La utilización de biocombustibles también apoyaría la generación de energía eléctrica a través de biomasa; esto, en momentos en que el incremento de los precios del crudo amenazan con subir incluso la inflación en Panamá.
Con este escenario, la propuesta partiría, de ser aprobada por la Asamblea de Diputados, con una serie de incentivos fiscales y exoneraciones para los nuevos actores de la cadena productiva. (Ver recuadro anexo).

En tanto, Juan de Dios, Valdés, presidente de la Asociación de Productores de Caña de Veraguas, señaló que hoy les están comprando la tonelada de caña de azúcar a 22 dólares, y que para producir etanol tendrían que ofertarla al menos a 30 dólares.
“Con los precios actuales, serían como comprar huevos para vender huevos, se necesita la ley para poder apoyarnos”, manifestó Valdés, quien preside una agrupación de más de 60 productores .
Según el proyecto de ley, en su artículo 7, los productores locales que se dediquen a cultivar materia prima para hacer biocombustibles se verían favorecidos con el régimen de intereses preferenciales para la compra de su finca, de hasta 25 años, adquisición de maquinaria y sistema de riegos e infraestructuras.
También se beneficiarían con líneas de crédito especiales, organizadas por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario y la Secretaría Nacional de Energía.
Sin embargo, Juan Francisco Kiener, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá, dudó de las posibilidades de instaurar el uso del biocombustible y el biodiésel en Panamá.
“Aquí se siembra muy poca palma aceitera, y si hay que importar la materia prima, los precios también serían altos, algo como lo que pasa hoy con los combustibles comunes”, especificó Kiener.
Al respecto, la Secretaría Nacional de Energía, amplió Urriola, apuesta a que a mediano plazo, incluso al 2013 ó 2014, sí será posible usar el etanol en Panamá, como mezcla para la gasolina, incluso el biodiésel, ya que se podría importar la tecnología de Brasil.
Gaspar García de Paredes, empresario del gremio azucarero, aportó que muchos productores que hoy han abandonado los campos en cultivos poco rentables, podrían volver a sembrar por medio de los incentivos del proyecto, y hacer así caña de azúcar para el etanol.
La nueva política de biocombustibles crea preocupación en Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores, quien instó a las autoridades a tratar el tema con cautela, a fin de que no se desincentive la siembra de alimentos por cultivar materia prima para el etanol.