La productividad agrícola ha avanzado considerablemente en todo el mundo en los últimos años, salvo en África subsahariana, donde resulta preciso su mejora para garantizar la seguridad alimentaria, según un estudio del Banco Mundial (BM) presentado ayer en Gaborone, la capital de Botsuana.
El dossier, elaborado por el Grupo de Evaluación Independiente del BM, recuerda que "el crecimiento agrícola sigue siendo esencial para reducir la pobreza en un mundo en el que 1,000 millones de personas aún viven en la pobreza extrema, muchas de ellas en zonas rurales".
El informe, titulado "Crecimiento y productividad en la agricultura y la agroindustria: Enseñanzas de la experiencia del Grupo del Banco Mundial", señala que es probable que "la crisis se intensifique, ya que, según las previsiones, la demanda mundial de alimentos se duplicará para el 2050".