Darle la oportunidad de recuperarse a las empresas insolventes que se declaran en quiebra es uno de los objetivos primordiales de la Ley de Quiebra que se encuentra en su etapa inicial.
Sobre este tema, Roberto Henríquez, ministro de Comercio e Industrias (MICI), explicó que “actualmente si una empresa se va a la quiebra no hay más nada que hacer; cuando en otros países hay etapas intermedias que le dan a la empresa una última oportunidad para recuperarse y quedar bien con sus acreedores”.
Rubén Castillo, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), dijo que dada las características de la economía panameña, es necesaria una legislación moderna que regule las quiebras.
Explicó que en Estados Unidos existe el capítulo 11 que permite que la persona en peligro de insolvencia establezca fórmulas para afrontar sus obligaciones de manera ordenada.
Sin embargo, recalcó que siempre debe existir la persecución penal en los casos de quiebras fraudulentas.
“Me parece bien el esfuerzo y no entiendo por qué no se ha avanzado en esta materia”.
Para el año 2003, la Cámara de Comercio lideró un proyecto de ley con el mismo objetivo de crear un régimen orientado a la reestructuración financiera que tuviesen insolvencia financiera, pero no se llegó a ningún acuerdo.