Economía

Avispas controlan plaga del chinche en cultivos del arroz

Se producen huevos parasitados, de los cuales se obtendrán especies para combatir las enfermedades. Los biocontroladores son una opción para que los productores tengan mayores rentabilidades.


Doralis Montenegro (doralis.montenegro@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Los biocontroladores son organismos vivos que se utilizan con el objetivo de controlar poblaciones de plagas y enfermedades que afectan a los cultivos.

En Panamá, el uso de biocontroladores o control biológico para las plagas de insectos data de la década de los 70, y en la actualidad, entidades como el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP), la Universidad de Panamá, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt), entre otras, realizan estudios de cultivos y las enfermedades que afectan a estos para así implementar las medidas contra tales males.

Se dice que la base de la economía rural de Panamá es el sector agroalimentario, pues este genera empleos. El territorio nacional posee una extensión de 75 mil 517 kilómetros cuadrados y según el último Censo Agropecuario del año 2011, en Panamá se registraban 60 mil 241 explotaciones agropecuarias en el renglón arrocero, con una superficie sembrada de 118 mil 638 hectáreas, de las que se perdieron 13 mil 387 hectáreas.

Para este año, las estimaciones de siembra de los productores de arroz a nivel nacional son de 68 mil hectáreas. Este rubro es considerado básico en la dieta diaria de los panameños, ya que el consumo anual ronda en los 7.5 millones de quintales. Pero a pesar de los esfuerzos del sector productivo, no llegan a las metas fijadas de las cosechas, pues factores como el alza de los insumos para las siembras, las inclemencias del tiempo y las plagas ocasionan que los rendimientos de producción sean bajos.

Es entonces que con el uso de nuevas tecnologías se apoya o se brindan alternativas al sector agropecuario para que puedan enfrentar los problemas citados.

Caso del arroz.
El “chinche del arroz” es considerado como una de las principales plagas que afectan a este cultivo, ya que se alimenta de granos recién formados, succionando la sustancia interna e inyectando toxinas a esta, causando afectaciones que se ven en la apariencia del grano.

Bruno Zachrisson, entomólogo del Centro de Investigaciones Agropecuarias Oriental del IDAP, en la región de Chepo, dio a conocer que en la actualidad este centro realiza un proyecto de biocontroladores de plagas en el caso del chinche del arroz, para atacar la etapa inicial del huevo.

Zachrisson explicó que estas investigaciones, que aplican tecnologías limpias para controlar las plagas, son producto de años de estudios y referencias con especialistas extranjeros y apoyo de los técnicos nacionales, que evalúan la forma de contrarrestrar enfermedades en los alimentos.

En el caso del chinche, esta es una plaga muy difícil de controlar con químicos tales como insecticidas, porque una vez que el insecto ataca y abre el hueco en el grano, entra todo el complejo de enfermedades, “por esa razón, inclusive en estados inmaduros, ya el insecto hace daño; entonces lo que hay que controlar es la fase del huevo”, recalcó.

¿En qué consiste este tipo de biocontrolador?

El especialista explicó que para contrarrestrar la plaga del chinche se utilizan avispas. Es decir, se producen huevos parasitados (avispas que salen de los huevos de chinches). La avispa se desarrolla dentro del huevecillo del chinche, comiéndose todo lo que está dentro para que este no se desarrolle, y así se evita que el insecto salga. De esta forma, en el campo las avispas serían un biocontrolador de la plaga del chinche.

En el laboratorio de Chepo se han realizado y realizan las pruebas para obtener y multiplicar los huevos parasitados. Zachrisson detalló que cuentan con dos especies de parasitadores, la Telenomus podisi y Trossolcus basali, y se trabaja en una tercera, el Trichograma.

El ciclo de la avispa, desde que se pone dentro del huevo del chinche para su desarrollo hasta que sale, tiene un tiempo aproximado de 10 a 12 días a una temperatura de 25°. “Se puede jugar con la temperatura, con lo que se puede acortar el ciclo, pero no debe perder sus características biológicas”, recalcó Zachrisson.

A lo largo de los estudios se ha comprobado que el control biológico natural de insectos-plagas en las producciones de arroz por medio de parasitoides es una de las medidas más exitosas implementadas en Panamá.

Sus beneficios.
Usar técnicas naturales para atacar las plagas de organismos tienen sus beneficios. En primera instancia, el uso de pesticidas en la agricultura se constituye en un riesgo de que los humanos contraigan enfermedades, de ahí se puede mencionar que los controladores biológicos serían una opción natural para combatir enfermedades en los cultivos y sin el riesgo de que las personas del campo puedan adquirir algún mal producido por químicos como los insecticidas.

Zachrisson mencionó además que, para los productores, un beneficio sería el de bajar el costo de las producciones, pues la aplicación de agroquímicos en los cultivos tiene sus costos, y con los biocontroladores la rentabilidad es otra. Además, mantener un ambiente amigable entre la producción de cultivos y la naturaleza es otro punto a favor, porque el uso de plaguicidas también causa daños ambientales.

En el IDIAP, las personas que trabajan es estos proyectos mencionan que la idea no es realizar estudios, pruebas y ya, sino que esto sea transferido, en este caso, a los productores. “Deseamos que cada cooperativa o asociación pueda producir sus propios biocontroladores, en este caso las avispas; nuestro personal está capacitado para brindar toda la asistencia a los productores que la deseen”, dijo Zachrisson.

Mejoras.
El IDIAP también lleva a cabo otro proyecto para reforzar todas las investigaciones que mantiene en la actualidad. Este consiste en la ampliación del laboratorio ubicado en la región oriental.

Bruno Zachrisson señaló que si los planes se mantienen como están, para el mes de diciembre ya esta obra debe estar contemplada, la inversión ronda en los 400 mil dólares y se contará con cuatro salas grandes estimatizadas, una sala especial para guardar las cámaras climatizadas, una sala de equipo óptico, de manipulación, de preparación de dieta artificial, entre otras. Además contará con un área modular para estudiantes de tesis, asistentes pasantes, porque uno de los objetivos del nuevo laboratorio es que las nuevas generaciones de técnicos, investigadores y demás cuenten con un sitio para realizar sus prácticas, o que en el futuro sean unos colaboradores más.

Además de la plaga del chinche, Zachrisson también detalló que se está trabajando con bioindicadores de suelo, es decir para plantaciones de algunos alimentos como es el caso del banano. En años anteriores, en las producciones de caña de azúcar se trabajó con controles biológicos. Otras plagas que han afectado a los productos en Panamá han sido la broca del café, la palomilla dorso de diamante que afecta a cultivos como el brócoli, entre otros.

Ya en otros países como Colombia, Brasil, Nicaragua, Chile usan los biocontroladores para sus cultivos.

En el mes pasado, científicos argentinos exportaron hacia Estados Unidos moscas para combatir una plaga de hormigas de la especie Solenopsis, que causa daños en los cultivos en Norteamérica. La hormiga llegó a EE.UU. entre 1920 y 1940, y trataron de controlarla con plaguicidas químicos, pero esto provocó la muerte de otras especies que podían hacerle frente, por la que enviaron las moscas para controlarla.

La idea es transferir los conocimientos

  • “Deseamos que cada cooperativa y asociación pueda producir sus propios biocontroladores, en este caso las avispas; nuestro personal está capacitado para brindar toda la asistencia a los productores que la deseen”.
  • Bruno Zachrisson

Beneficios de utilizarlos controladores biológicos en las producciones.

  • Con el uso de biocontroladores, los costos de producción bajan, pues no se requiere usar agroquímicos.
  • Se ha determinado que usar plaguicidas o insecticidas afecta a la larga la salud de las personas que trabajan de cerca con ellos.
  • Otro de los beneficios es que se crea un ambiente amigable con la naturaleza, pues los agroquímicos causan daños ecológicos.

el proyecto de las avispas Vs. chinches

10
  • a 12 días dura el periodo para que salga una avispa después de haber entrado en el chinche.
3
  • son las especies de controladores biológicos en los que trabajan los investigadores.
400
  • mil dólares es la inversión que se proyecta para lo que será el nuevo laboratorio.


fecha edicion
old id
827087
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América