El índice de desempleo en Estados Unidos disminuyó tres décimas en enero y se ubicó en el 9.7 por ciento de la fuerza laboral, el más bajo desde agosto, informó ayer el Departamento estadounidense de Trabajo.
El mes pasado, la economía de los Estados Unidos tuvo una pérdida neta de 20,000 empleos, si bien el índice bajó debido al menor volumen de personas buscando un trabajo.
La mayoría de los analistas había calculado que el índice de desempleo se mantendría en el 10 por ciento y que la economía tendría una ganancia de 25,000 puestos de trabajo.
Las revisiones de cifras hechas por el Gobierno muestran que desde el comienzo de la recesión en diciembre de 2007, la economía estadounidense ha perdido unos 8.4 millones de empleos.
El informe muestra que las mayores pérdidas netas de empleo ocurrieron en el sector de la construcción y en la administración, en concreto en la contratación por parte de gobiernos estatales y locales.
En las fábricas aumentaron las horas extras y el cómputo de horas trabajadas por semana.
En diciembre pasado, de acuerdo con las cifras ajustadas por el Gobierno, la economía tuvo una pérdida neta de 150,000 empleos.