El 2015 resultó ser un periodo de poco avance para Centroamérica, una región lastrada por la austeridad y la baja carga fiscal que impide el desarrollo de sus economías.
Esta es una de las conclusiones del informe de "Perfiles Macrofiscales" publicado ayer por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).
Aunque los ingresos fiscales de la región crecieron ligeramente, del 13.7% de 2014 al 13.9% de 2015, liderados por las mejoras recaudatorias en Honduras, Nicaragua y Costa Rica, dos de las economías más importantes de la zona.
En tanto, Panamá y Guatemala vieron reducida su carga tributaria un 1% y un 0.6% respecto al PIB.
Guatemala tiene una de las presiones fiscales más bajas del mundo, que apenas llega al 11%, lo que ha llevado a organismos internacionales como la ONU a solicitar incesantemente una reforma fiscal.
Las políticas de austeridad implantadas por muchos Gobiernos centroamericanos se tradujeron en reducción del déficit fiscal del 3.3% del PIB en 2014 al 3.1% el pasado año, una caída liderada por Honduras (1.3%), Guatemala (0.5%) y El Salvador (0.4%).
En promedio, el tamaño de los Gobiernos de Centroamérica se mantuvo con respecto a 2014, en un 18.5% del PIB, aunque naciones como Guatemala, Honduras o Panamá redujeron su participación en la economía un 1.2%, un 0.2% y un 1.4% del PIB respectivamente.