El ministro canadiense de Finanzas Paul Martin estimó ayer que una baja de las tasas de interés resuelta por el Banco Central Europeo (BCE) "podría revelarse útil a corto plazo", en el marco de un discurso en Washington frente al Comité Monetario y financiero internacional del FMI.
"En ausencia de señales importantes de desaceleración económica y debido a una tasa de inflación superior al límite que ha establecido (2%), el Banco Central Europeo no modificó las tasas de interés a corto plazo desde comienzos del año", deploró el ministro canadiense, según el texto de su discurso, difundido a los medios de comunicación.
"De todas formas, teniendo en cuenta factores nefastos que pueden influir en la economía mundial, una disminución de las tasas podría revelarse útil a corto plazo", sostuvo.
"Por otra parte, el largo periodo entre la baja de las tasas de interés y su incidencia en las actividades permite suponer que demorar demasiado en efectuar una disminución podría revelarse costoso", advirtió el ministro.
El sábado, antes del comienzo de la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G7, Paul Martin había estimado que el Banco Central tenía "una responsabilidad para asegurar la continuación del crecimiento".
Estos comentarios, así como los llamados de los estadounidenses y del economista en jefe del Fondo Monetario Internacional Michael Mussa, irritaron profundamente a los países europeos, deseosos de preservar su independencia monetaria.