El flujo de inversión extranjera directa a América Latina cayó por cuarto año consecutivo en el 2003, con Brasil y México como los más afectados, así se informó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
El organismo dijo que la inversión extranjera a Latinoamérica cayó en 3%, a 49,700 millones de dólares el año pasado, desde 51,400 millones de dólares en el 2002, el nivel anual de flujo más bajo desde 1995.
La UNCTAD dijo que además de los factores globales como el deterioro de las condiciones económicas, las crisis regionales y la reubicación de la producción desde algunos países (como México) a sitios más baratos, afectaron el flujo de inversiones directas.
Sin embargo, Carlos Fortín, vicesecretario general de la UNCTAD, dijo que "con la mejoría de las condiciones económicas, el panorama para el 2004 es favorable".
La UNCTAD difundió el miércoles su "Informe Anual de Inversiones 2004: El cambio hacia los servicios", y en relación a América Latina, dijo que en medio de grandes variaciones entre los países, se registró una actuación pobre de parte de algunas de las grandes economías.
Según el informe, el flujo de inversiones extranjeras a Brasil y México -que se mantuvieron como los principales receptores de los fondos- cayó el año pasado en 39% y 26%, respectivamente.
Chile y Venezuela, por su parte, se recuperaron parcialmente de sus caídas en el 2002. Según el informe, la frecuencia de distribución basada en el rango de flujos de inversión extranjera entre 1999 y el 2003 se mantuvo casi igual, con nueve países que reciben más de 10,000 millones de dólares y 31 países con menos de esa cantidad en el 2003. El informe reseñó que "las perspectivas para aumentar los flujos de inversión directa extranjera dependen en alguna forma de si los países receptores superan debilidades estructurales y crean condiciones que conduzcan a atraer nuevas formas de inversión ante la creciente competencia de países receptores en otras regiones, especialmente Asia".