El panorama habla por si solo. La publicidad a través de vallas ha bajado en el área oeste de la capital.
La situación se ve más agravada específicamente a la altura de Loma Cová, cuando se aprecia la ausencia de anuncios publicitarios en al menos cinco vallas seguidas.
Sin embargo, al cuestionar a algunas de las empresas encargadas de prestar este servicio, se limitaron estrictamente a explicar que puede ser un fenómeno de temporada baja.
Quien reafirmó la irregularidad que actualmente atraviesa el sector fue Rubén Torres, ejecutivo de ventas de las empresa Graphic Corp.
El ejecutivo dijo que también ha notado una probable disminución inclusive para el área de las playas en el interior del país.
Al cuestionar más allá el por qué de esta situación, Torres sólo se limitó a responder que no sabía.
Tampoco detalló las pérdidas que han representado para la compañía una reducción en la colocación de nuevas publicidades en el área oeste.
Paradójicamente, esta zona se encuentra en vías de expansión, ya que actualmente está en construcción un centro comercial y un sinnúmero de proyectos habitacionales.
En ese sentido, los dueños de las compañías encargadas de la colocación de la publicidad anclada apuestan que el mercado retomará el dinamismo que presentó en 2009.
No obstante, al analizar el comportamiento de la demanda de publicidad impresa sobre vallas, los resultados presentan un matiz diferente.
Tanto Torres, de Graphic Corp., como Lucas Guardia, ejecutivo de ventas de Vallas y Gigantografías, afirman que la demanda aumentó aproximadamente 50% en los últimos tres meses específicamente en el centro de la ciudad.