El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde), Ángel Gurría, señaló ayer que la "desigualdad flagrante entre ricos y pobres se está reduciendo en México", pero advirtió que "las diferencias son brutales".
En México, el 10% de los más ricos gana 26 veces más que el 10% de los más pobres. Hasta hace poco, la diferencia era de 27 puntos.
En declaraciones, tras su intervención ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, Gurría incidió en que el promedio de los países de la Ocde es de 9 veces y en países como Alemania de 6 o 7.
"Cuando hay una crisis, las diferencias se acentúan, cae el salario de los trabajadores y la diferencia se amplía", dijo Gurría.
Si a ello se suma que "los ricos no pagan impuestos, como las multinacionales, ¿cómo se sorprende uno que los jóvenes no le tengan confianza al gobierno, a los ministros, a los partidos políticos, al presidente, a las multinacionales, a los bancos, a nada?".
A este respecto, manifestó: "Tenemos una crisis de confianza en torno a lo que hemos creado en los últimos años y con ella es muy difícil vender las políticas públicas".
Durante el debate sobre las actividades de la Ocde, Gurría escuchó al senador del PRI Ernesto Gándara Camou, quien aseguró que la reforma fiscal que se debate en México permitirá "contar con más recursos para salud, vivienda y educación".
Gándara expresó su preocupación por el desempleo y la falta de crecimiento económico y por los desafíos globales.