La disminución de pescados por efectos climáticos, un descenso en las exportaciones de productos del mar y en las ventas locales de los mismos, son los factores que han minado el sector pesquero ocasionando un efecto colateral en inversionistas y consumidores.
Los números no se equivocan y muestran que al primer semestre del 2010, las exportaciones se han reducido en 73 millones de balboas, según datos de la Contraloría General de la República.
Solo en la exportación de pescado se han dejado de percibir 68 millones 270 mil balboas, y en crustáceos, 2 millones de balboas.
“Estamos inquietos por la situación que se está dando a nivel nacional, por la gran cantidad de zonas especiales de manejo y los altos costos de producción que están afectando a los pescadores”, indicó Gabino Acevedo, presidente de la Federación Nacional de Organizaciones de Pescadores Artesanales de Panamá (FENAPESCA).
Ejemplificó que equipar una “panga” para cuatro días al área de Coiba les cuesta unos mil 500 balboas, y hay días en los que solo recuperan los gastos.
Acevedo consideró que de no tomarse los correctivos necesarios y no adecuarse una política, dentro de diez años la actividad desaparecerá.
Reconoció que si bien es cierto los cambios climáticos han influido en la pesca, la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) como ente relacionado al sector no les ha dado ningún tipo de respuesta en cuanto a las leyes obsoletas que rigen la actividad.
“Dicha institución solo es un ente regulador y más nada”, apuntó Acevedo.
Consumidores.Pese a que Panamá no es el mayor consumidor de productos marinos, los vendedores de dichas especies aseguran que las ventas han disminuido.
Betty Wilson, vendedora ubicada en el Mercado del Marisco, explicó que el movimiento está lento, asegurando que por días solo obtiene unos B/ 20.00 cuando en años anteriores lograba hasta B/ 200.00 al día.
“Yo invierto aproximadamente 300 balboas para adquirir todos los peces; sin embargo, últimamente no estoy vendiendo nada, por lo que me toca refrigerarlos e intentar venderlos al día siguiente”, apuntó.
Valerio De Santic, presidente de la Asociación de Productores, Procesadores y Exportadores de Productos del Mar (APEXMAR), explicó que existe un 35% de zona vedada para pescar y muchos de estos peces se encuentran en esos sitios, significando menos área de producción.
Por su parte, la ARAP informó que para mejora del sector se están focalizando especialmente en actividades como la acuicultura y la maricultura que sin duda es el futuro del sector, especialmente en la pesca artesanal.