El superávit de los países de América Latina y del Caribe en su comercio de bienes con Estados Unidos bajó en octubre hasta situarse en $7, 953 millones, informó el Departamento de Comercio.
En septiembre la cifra había sido de $9, 455 millones.
En los diez primeros meses del año, la región acumuló un superávit en su comercio de bienes de $94, 556 millones, comparado con los $82, 868 millones del mismo período del 2005. El Departamento de Comercio no reveló cifras por países del comercio en el sector de los servicios.
Al mismo tiempo, los analistas que creen que la economía de Estados Unidos está al borde de una recesión, son una minoría.
La visión dominante es de una desaceleración suave que le deje en un ritmo de actividad económica más acorde con el crecimiento potencial del país, sin que se genere inflación.
Para 2007, la Casa Blanca prevé un aumento del Producto Interno Bruto (PIB) del 2, 9%, una cifra en línea con los pronósticos de Wall Street y que no es moco de pavo.
La ralentización de la economía era precisamente el objetivo de la Reserva Federal (Fed), que ha visto con gran preocupación la escalada de la inflación.
Por ello, ha echado el freno con una campaña de 17 alzas sucesivas de los intereses desde junio de 2004, cuando la tasa de referencia estaba en sólo el 1%.
La Fed paró el ajuste en agosto y ha mantenido desde entonces los tipos en el 5, 25%.
Desaceleraciones en Estados Unidos, cuya economía representa un tercio del PIB mundial, a menudo han arrastrado a sus socios comerciales.
En la última década, cuando la economía estadounidense estornudaba, el resto del mundo se resfriaba, como enseña un dicho en EE.UU., originalmente aplicado a la compañía General Motors. Al igual que la salud económica del país ya no depende de ese gigante automovilístico.
Washington ha acumulado un déficit en su saldo exterior que ronda el 6, 6% del PIB, un volumen que la gran mayoría de los expertos consideran insostenible.
En 2007, habrá "una mejora modesta de la balanza, en comparación con la hemorragia de los últimos años", predijo Swonk, economista jefe de la empresa Mesirow Financial.