Los ingresos por apuestas realizadas en el Hipódromo Presidente Remón por las carreras de caballo descendieron en aproximadamente 3 millones hasta noviembre de 2010, si se compara con igual período del año previo.
El debut tardío de los ejemplares, problemas con la contratación de la cartelera hípica de Estados Unidos y la gran competencia que representan los casinos, donde se puede apostar por carreras de caballos, perros y juegos son algunos de los factores que provocaron la caída.
El año pasado se apostaron 35 millones de balboas, lo que representa una baja de 7.6%, en comparación con los 38 millones de balboas logrados en el 2009, según las estadísticas de la Contraloría General de la República.
A pesar que en Panamá los ejemplares no padecieron fiebre equina, se produjeron otra serie de factores que provocaron que bajaran las apuestas, señaló el gerente del hipódromo, Carlos Salazar.
Como primer obstáculo mencionó que la caballada nueva parió un poco tarde, es decir que los ejemplares de 2 y 3 años demoraron en debutar, así que fue para finales de octubre que tuvimos nuevos artistas en la pista.
Añadió que también atravesaron problemas con la contratación del “simulcast” (transmisión simultánea) de la cartelera hípica de los Estados Unidos para poder pasarlas en Panamá.
Sin embargo, luego de solucionar estos inconvenientes, este año las apuestas han recuperado su ritmo habitual, enfatizó Salazar.
Incluso destacó que como meta tienen previsto superar las ganancias por apuestas si se comparan con años anteriores, esto debido a la recuperación paulatina que refleja la economía local.
Competencia.
El Hipódromo Presidente Remón tendrá que acelerar el ritmo para no quedar rezagado frente a sus acérrimos competidores. Se trata de los casinos.
En esta industria los premios son más atractivos y la oferta es más dinámica, sostuvo el presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar, Antonio Alfaro.
Dijo que actualmente en los casinos se transmiten las carreras del “simulcast”, carreras de perro, entre otras. Adicionalmente la cartelera de apuestas incluye los partidos de fútbol, béisbol, baloncesto y fútbol americano, entre otros.
En cuanto a los premios, Alfaro añadió que en los casinos estos son más rentables. En los hipódromos por ejemplo, si un usuario compra un boleto de dos balboas para apostar por el favorito, este se gana aproximadamente dos balboas con 50 centésimos.
Mientras que en los casinos esta misma inversión, se puede convertir en un premio de 40 mil balboas progresivos o, en todo caso, 100 balboas dependiendo la combinación.
“Para ir a la par de la competencia, estamos implementado nuevas estrategias como por ejemplo la ‘cuatrifecta’ (acertar los cuatro primeros ganadores) por un valor de 10 centésimos”, señaló Salazar.
También le están apostando al “big six” (los caballos ganadores en seis carreras consecutivas), ya que este va a subir el premio acumulado para hacer más atractiva la oferta a los apostadores.
Mientras que los salones Turf están brindando una serie de comodidades para el público, que incluye un programa balanceado de carreras, explicó Salazar.