Estados Unidos alcanzó una tasa de desempleo del 8,5 por ciento tras haber perdido en marzo 663.000 empleos, con lo que ya son dos millones los puestos de trabajo que se han evaporado desde principios de año, informó ayer el Gobierno.
La secretaria de Trabajo, Hilda Solís, señaló que desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007 Estados Unidos ha tenido una pérdida neta de más de 5,1 millones de empleos.
El índice de desempleo había sido del 8,1 por ciento en febrero y el incremento de marzo lo llevó a su nivel más alto desde noviembre de 1983.
Los datos desencadenaron una corriente vendedora en Wall Street, que vio roto así el rally alcista de las últimas tres sesiones.
Se agregan las personas que solo tienen empleo a tiempo parcial porque no consiguen otro, y las que, desalentadas, han abandonado la búsqueda de empleo, el índice de desempleo en marzo es de 15,6 por ciento, la más alta desde que se comenzó a compilar este dato en 1994. La cifra de personas registradas oficialmente como desempleadas subió de 12,467 millones en febrero a 13,161 millones en marzo, indicó el informe del Departamento de Trabajo.
Por su parte, el número de personas que desearía trabajar más horas pero están forzadas a tomar empleos de tiempo parcial aumentó en 423.000 el mes pasado y llegó a 9 millones. Éstos son empleos que no cuentan con beneficios sociales como vacaciones o seguro médico. "Los estadounidenses que han perdido sus empleos se preocupan por el pago de sus hipotecas, por el pago de sus seguros médicos y las matrículas de estudio", señaló Solís, quien sostuvo que el plan de estímulo económico de $787.000 millones aprobado por el Congreso ayudará a crear nuevos empleos y salvar muchos de los existentes.
Cuentas.
El Gobierno del presidente estadounidense Barack Obama, añadió la funcionaria, "ha dado pasos importantes para ayudar a las familias que bregan para pagar sus cuentas y para que se reanude el crédito a las pequeñas empresas y las familias".