El crecimiento anual de las importaciones chinas se desaceleró a 8.3% en los dos primeros meses del 2005, en una señal de que las medidas del gobierno para enfriar el crédito y la inversión habrían afectado la demanda interna en la séptima economía del mundo.
En enero y febrero juntos, las importaciones alcanzaron los 84,200 millones de dólares, mientras que las exportaciones crecieron 36.6% respecto del año anterior.