La presión sobre los intereses de la deuda portuguesa bajó ligeramente tras más de una semana de alzas por la incertidumbre sobre Grecia, aunque el bono a diez años sigue por encima de la cuota del 11.5% rebasada el lunes. Estos títulos, que sirven de referencia en el mercado, se cotizaban a un interés del 11.64%, con una diferencia de 874 puntos básicos.