Los precios al consumidor en Estados Unidos bajaron en julio por vez primera en ocho meses ante el vuelco del costo de la energía, según un informe del gobierno divulgado ayer que sugiere una lenta alza de las tasas de interés.
Otros informes mostraron que la producción industrial y que la actividad de construcción de viviendas se recuperaron el mes pasado tras sus caída de junio.
El índice de precios al consumidor, la medida de la inflación más ampliamente utilizada, bajó 0.1% en julio, dijo el Departamento de Trabajo. Se trata de la primera caída desde la de 0.2% en noviembre.
El llamado IPC estructural, que excluye los costos volátiles de los alimentos y la energía, subió apenas 0.1% debido a que una fuerte alza en los costos de alojamiento compensó la baja en los precios de la ropa, ocio, educación y comunicación.